En un momento donde la ovinocultura comienza a mostrar señales claras de crecimiento y nuevas oportunidades comerciales, la incorporación de genética de calidad se posiciona como un factor determinante para transformar ese potencial en resultados concretos.
Bajo esa premisa, el remate “Hampshire de Etiqueta” se presenta como una propuesta orientada a fortalecer la base productiva del negocio ovino.
El evento, que se realizará el próximo 20 de abril en el recinto de Ferusa Negocios, reunirá más de 70 lotes de animales registrados, entre machos y hembras, con una oferta que combina genética nacional e importada.
Más allá del volumen, el foco está puesto en la calidad y en el impacto que estas decisiones pueden tener en la eficiencia de los sistemas.
En un escenario donde el negocio ovino exige producir más, la genética aparece como una de las herramientas más directas para mejorar variables clave como la fertilidad, la ganancia de peso y la calidad del producto final.
Esto adquiere aún mayor relevancia en una ovinocultura que busca posicionarse no solo en el mercado interno, sino también en nichos de exportación que demandan estandarización y calidad.
José Candia, uno de los organizadores del remate, destacó a Valor Agro que la propuesta está pensada para productores que buscan dar un salto productivo. “Vamos a ofrecer animales 100% registrados, tanto nacionales como importados, con el objetivo de que el productor pueda incorporar genética que realmente impacte en sus resultados”, señaló.
La presencia de animales importados, principalmente desde Argentina, sumada a la genética desarrollada en cabañas nacionales, permite integrar adaptación al medio con líneas de alto desempeño, en un contexto donde la precisión en las decisiones productivas es cada vez más determinante.
Del total de la oferta, unos 15 lotes corresponden a machos y el resto a hembras, incluyendo categorías PP y HDD, lo que amplía las posibilidades tanto para quienes buscan incorporar reproductores como para quienes apuntan a estructurar rodeos más eficientes y homogéneos.

José Candia, uno de los organizadores del remate en admisión de la Expo MRA.
El planteo se da en un momento donde el negocio ovino empieza a mirar con mayor claridad oportunidades de crecimiento, tanto en el consumo interno como en el desarrollo de mercados externos. En ese escenario, la calidad del producto y la capacidad de cumplir con estándares consistentes pasan a ser condiciones necesarias, y ahí la genética juega un rol central.
“La idea es que quien invierta en un reproductor pueda mejorar su majada y lograr mejores resultados productivos”, afirmó Candia, poniendo el acento en el retorno económico de este tipo de decisiones.
El remate será transmitido en vivo a través de COPA TV, consolidando además el uso de herramientas tecnológicas para ampliar el alcance comercial de este tipo de propuestas.
Como previa, el domingo anterior se realizará una jornada de campo abierta, donde se presentarán los lotes, generando una instancia clave para que los productores puedan evaluar la oferta en detalle.


