Sudáfrica comenzó a transitar una nueva etapa en su lucha contra la fiebre aftosa. El pasado sábado 21 de febrero arribó al aeropuerto de Johannesburgo el primer envío de un millón de dosis de vacunas de alta potencia contra las cepas SAT 1 y SAT 2, en el marco del plan oficial para contener y erradicar la enfermedad que afecta al país africano.
Según informó Biogénesis Bagó, compañía proveedora, en su gacetilla oficial, el lote fue entregado al Ministerio de Agricultura sudafricano como parte de un acuerdo que contempla nuevas exportaciones durante los próximos meses desde su planta en Garín, provincia de Buenos Aires (Argentina).
Sudáfrica, con un rodeo estimado en 14 millones de cabezas, enfrenta una emergencia sanitaria que ya está generando importantes pérdidas productivas y un fuerte impacto económico, tanto a nivel interno como en sus exportaciones cárnicas.
Este primer envío forma parte de un programa nacional que proyecta un horizonte de diez años para recuperar el estatus sanitario de país libre de fiebre aftosa, condición clave para sostener el acceso a mercados internacionales exigentes.
“Desde Biogénesis Bagó tenemos una larga trayectoria internacional en atención de emergencias sanitarias por fiebre aftosa (…) Estamos comprometidos y vamos a acompañar a las autoridades sudafricanas y a los productores locales a recuperar el estatus libre de aftosa”, señaló Rodolfo Bellinzoni, Director de Operaciones e Innovación de la compañía, en el comunicado oficial.
La fiebre aftosa es una de las enfermedades animales con mayor impacto económico a nivel mundial, por su alta transmisibilidad y por las severas restricciones comerciales que genera. En países con fuerte perfil exportador, como es el caso sudafricano, los brotes implican no solo pérdidas directas en los establecimientos, sino también limitaciones en los flujos comerciales y en la competitividad del sector.
En este contexto, la disponibilidad inmediata de vacunas específicas contra las cepas circulantes resulta determinante para frenar la diseminación del virus y avanzar hacia la estabilización sanitaria.

De acuerdo con la información difundida, la empresa es actualmente el mayor productor mundial de vacuna antiaftosa contra los siete serotipos que circulan en el mundo y cuenta con la capacidad de proveer tanto producto terminado como reservas de antígenos para formulaciones de emergencia, un aspecto estratégico cuando se trata de responder con rapidez ante brotes activos.
La trayectoria internacional en el manejo de crisis sanitarias también fue destacada en la comunicación oficial, recordando su participación en episodios de fiebre aftosa en Taiwán (1997), Argentina (2001), Uruguay (2002), Corea del Sur (2016) e Indonesia (2022), entre otros países.
Detrás de este primer envío a Sudáfrica hay más de 70 años de desarrollo e innovación en biotecnología aplicada a la sanidad animal, con presencia en 30 países de cuatro continentes y una cobertura que supera los 1,1 billones de animales protegidos.


