El mercado internacional de la carne bovina atraviesa un escenario favorable, impulsado por una demanda sostenida de proteínas, una menor disponibilidad de ganado en las principales regiones productoras y el inicio de un nuevo ciclo de retención de hacienda. Estos fundamentos permiten proyectar precios firmes para los próximos años, según la visión de Carlos Riusech, CEO de Frigorífico Gorina de Argentina.
En conversación con Martín Olaverry, durante la cobertura especial de Valor Agro desde la feria SIAL de París, el industrial argentino destacó que las buenas perspectivas para el negocio ganadero no responden únicamente a una coyuntura comercial, sino a factores estructurales que podrían sostener el escenario positivo en el mediano y largo plazo.
“Creo que en general hay una causa base. La causa base es el faltante de ganado, el faltante de ganado que parece ser estructural en el mundo entero, no solamente en Argentina, sino también en Estados Unidos”, afirmó Riusech, al analizar las condiciones que están marcando el comportamiento del mercado internacional.
En ese sentido, explicó que los valores actuales también están incentivando decisiones productivas orientadas a recomponer los rodeos, un proceso que inicialmente podría profundizar las restricciones de oferta. “Las perspectivas son buenas. No estamos hablando de un año, sino creemos que esto tiene solución de continuidad. Creo que también lo perciben los productores de todos los lugares y estamos entrando en un ciclo de retención a nivel mundial”, sostuvo.
Uno de los factores que podría reforzar esta tendencia es el comportamiento de Brasil, principal exportador mundial de carne bovina. Riusech comentó que algunos representantes de la industria brasileña anticipan una posible reducción de la faena cercana al 18%, aunque aclaró que todavía resta comprobar si esa proyección termina concretándose. Por la participación de Brasil en el comercio global, una contracción de esa magnitud podría tener consecuencias importantes sobre la disponibilidad internacional de carne.
El ejecutivo también destacó las señales favorables observadas durante las primeras jornadas del SIAL, particularmente por el renovado interés de los compradores internacionales. “Creo que hay un primer concepto que nos gustaría remarcar, que es la reivindicación que está habiendo en el mundo de las proteínas. Y la carne, por supuesto, como proteína estrella, ocupa un lugar de privilegio”, expresó.
Sobre el mercado europeo, señaló que la situación comercial está marcada por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, así como por la salida temporal de Brasil de ese mercado, una circunstancia que está generando nuevas consultas de importadores. Sin embargo, advirtió que la mayor demanda no necesariamente se está traduciendo en subas inmediatas de las cotizaciones.
Como ejemplo mencionó la cuota Hilton, cuyos valores pasaron de aproximadamente US$ 23.000 a US$ 20.000 por tonelada, en un contexto de mayor volatilidad comercial.
Más allá de los movimientos puntuales, Riusech consideró que la ganadería está recuperando competitividad frente a otras actividades productivas, particularmente la agricultura, y que los precios internacionales actuales superan ampliamente los promedios históricos. “Nosotros creemos que tiene una muy buena situación actual y unas muy buenas perspectivas”, señaló.
“Creemos que la verdad que la ganadería está nivelando posiciones que no tenía hace pocos años atrás. Entonces, la verdad que somos muy optimistas para el sector”, enfatizó. A su criterio, las condiciones actuales están configurando un panorama favorable tanto para la producción primaria como para los demás participantes de la cadena cárnica, con fundamentos que podrían extenderse durante los próximos años.
Mercado kosher: negociaciones con mayores exigencias de precios
En otro momento de la entrevista, el CEO de Frigorífico Gorina se refirió a las negociaciones para un nuevo período de faena kosher, uno de los mercados de importancia para la industria exportadora argentina y regional. Explicó que las conversaciones con los compradores estaban tomando impulso durante la feria de París, aunque las diferencias entre las expectativas de exportadores e importadores podrían prolongar las definiciones comerciales.
“A todo lo que se suma de la hacienda y de la necesidad de más precio del lado de los exportadores, el mercado también tiene necesidades del otro lado”, manifestó Riusech, al describir las posiciones que se están encontrando en la negociación.
En ese escenario, anticipó que alcanzar acuerdos podría demandar más tiempo que en otras oportunidades. “Va a ser una discusión un poco más prolongada en esta oportunidad”, concluyó, dejando planteado que la firmeza del ganado y la necesidad de trasladar esos mayores costos a los valores de exportación serán parte central de las conversaciones comerciales.


