En un contexto de buenos precios, pero con márgenes más ajustados en algunos sistemas productivos, la eficiencia se posiciona como el principal factor para sostener y mejorar la rentabilidad en la ganadería, afirmó Ítalo Godoy, gerente comercial de Indabal Balanceados.
El ejecutivo, recientemente incorporado a la empresa del grupo Oleaginosa Raatz, destacó el enorme potencial que tiene Paraguay en la producción de carne a nivel regional y global, aunque remarcó que el escenario actual exige un cambio de enfoque.
“El gran desafío hoy es maximizar la eficiencia productiva, especialmente en un contexto de reposición con precios elevados y márgenes más ajustados. La eficiencia es la clave”, afirmó.
Para Godoy, el camino hacia mejores resultados pasa necesariamente por la intensificación de los sistemas productivos, entendida no sólo en cómo producir más animales, sino cómo lograr mayor productividad por unidad. “La intensificación no es solamente tener más cabezas, sino producir más kilos por animal o más kilos en la misma superficie”, explicó.
Este enfoque abarca múltiples aspectos, desde el manejo nutricional hasta la optimización de procesos, pero con un punto central: la planificación. “Es fundamental una intensificación planificada, con visión empresarial, incorporando tecnología y trabajando con objetivos e indicadores claros, tanto productivos como económicos”, sostuvo.
Dentro de la cadena ganadera, Godoy señaló que la cría representa hoy una de las mayores oportunidades de mejora. “Es donde empieza todo. Hay mucho por hacer en términos de investigación, incorporación de tecnología y definición de indicadores clave”, indicó.
En ese sentido, subrayó la importancia de trabajar con métricas concretas que permitan evaluar la eficiencia y tomar decisiones estratégicas dentro de los establecimientos.
El avance de otros rubros, como la agricultura, junto con factores ambientales y regulatorios, está empujando a la ganadería hacia un crecimiento más intensivo. “Hoy la ganadería tiene que competir con la agricultura. Si no es eficiente, pierde espacio. El crecimiento ya no es horizontal, es vertical, y eso obliga a intensificar”, explicó.
Uno de los puntos críticos en este proceso es la recría, etapa que, según Godoy, debe ser optimizada para mejorar la ecuación económica. “Hoy el ternero llega con un precio alto, lo que presiona la recría. Por eso es clave acortar esa fase y hacerla más eficiente, aprovechando que es el momento donde el animal convierte mejor”, detalló.
Desde Indabal Balanceados, el trabajo con los productores se enfoca en encontrar estrategias que permitan mejorar la eficiencia sin perder de vista la rentabilidad. “Cada sistema es distinto, por eso es clave analizar los costos, revisar las estrategias y definir la mejor alternativa para cada establecimiento”, señaló.
Finalmente, Godoy destacó el posicionamiento de Paraguay en la producción de proteína animal, no solo en carne vacuna, sino también en otros segmentos como el pollo y el cerdo. “El mundo está mirando a Paraguay por la calidad y competitividad de sus proteínas”, sostuvo.
En esa línea, la empresa proyecta un crecimiento en estas áreas, con el objetivo de transformar su producción de proteína vegetal en proteína animal de alto valor agregado.


