×

Mercosur da la espalda a la abatida economía venezolana

  • Compartir

Mercosur da la espalda a la abatida economía venezolana

El libre comercio no era parte del trato. Por lo tanto, no podría haber sido tan sorpresivo cuando el 2 de diciembre, cuatro naciones sudamericanas decretaron suspender la participación de Venezuela en el pacto continental de comercio, al cual nunca debió haber ingresado.

Sin embargo, para los protectores de la República Bolivariana, la expulsión del Mercosur puede haber sido una atrocidad diplomática. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien sucedió a Chávez en 2013, calificó la maniobra como “un golpe de Estado”; y la ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, lo condenó como “un acto ilegal” y se comprometió a apelar. Diversos simpatizantes y militantes radicales – incluso de Uruguay y Paraguay – se unieron al clamor.

Claramente, Venezuela era un caso aparte. Sin embargo, debido a que criticar a una nación aliada era considerado un tabú en Latinoamérica ni Chávez ni Maduro necesitaban preocuparse por un ataque diplomático, mucho menos por la letra chica de los tratados comerciales. Cuatro años después de su furtiva introducción al bloque comercial– una maniobra legalmente cuestionable que agitó la diplomacia del hemisferio– Venezuela aún no se molestaba en adherirse a los principios básicos del Mercosur, incluido el tratado fundador de Asunción y el arancel externo común. “A Venezuela nunca se le debió permitir unirse”, dijo el diplomático brasileño Paulo Roberto de Almeida, director del Instituto Brasileiro de Relaciones Internacionales.

NEGOCIOS

Esta negligencia fue suficiente motivo para excluir a Venezuela de las negociaciones del Mercosur para lograr un acuerdo comercial con la Unión Europea, pero no causó gran impacto entre los socios controladores del grupo. La dispensa no fue una muestra de camaradería latinoamericana. Bajo el mandato del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, Brasil tenía aspiraciones globales, y promover los campeones nacionales en el extranjero era parte del juego. Con los ingresos del petróleo, Venezuela era un buen cliente para contratistas como Odebrecht Group, quien emprendió – a veces dudosas- obras públicas por un estimado de US$25.000 millones con créditos blandos otorgados por el banco nacional de desarrollo de Brasil.

Fuente: 5 días