El remate Mamma Mía volvió a posicionarse como uno de los grandes termómetros del mercado ganadero paraguayo. Con una oferta cercana a las 9.000 hembras comercializadas durante el fin de semana, la actividad organizada por La Tropa, Ferusa y Reprocon dejó señales claras: la reposición de vientres gana protagonismo y se consolida como eje estratégico del negocio.
En diálogo con Valor Agro, Guillermo Gauto, director de La Tropa, destacó que “el interés en las hembras, tanto en futuros vientres como en vientres ya establecidos, se está valorando hoy porque hay una perspectiva positiva para la ganadería hacia adelante”.
Según explicó, si bien el mercado de invernada muestra cierta cautela, la categoría de hembras evidenció una firmeza que reafirma el momento del negocio.
Los números acompañaron esa lectura. Las vacas preñadas, con un volumen de 3.370 cabezas, promediaron G. 10.829.756 por animal, con valores de G. 24.070 por kilo. En tanto, las vaquillas preñadas (1.327 cabezas) alcanzaron un promedio de G. 10.662.430 y G. 26.083 por kilo, consolidando una referencia sólida para la reposición de vientres.
Para Gauto, detrás de estos valores hay fundamentos concretos. “Hoy no hay forma de trabar un ternero de 200 kilos por menos de G. 25.000 el kilo, lo que implica unos G. 5 millones. Con la cría estás pagando cerca del 50% del valor de la vaca en 12 cuotas. Es un negocio real”, explicó, marcando la lógica económica que sostiene la demanda.
En el caso de las vaquillas para servicio, se comercializaron 2.876 animales, con un promedio de G. 6.855.171 y G. 23.554 por kilo. Si bien no se trata de vientres confirmados, el nivel de selección fue un factor diferencial.
“Eran haciendas muy bien apartadas, con genética definida, lo que permite proyectar rápidamente su valorización mediante inseminación”, sostuvo.
Las terneras también mostraron firmeza, con 1.296 cabezas comercializadas a un promedio de G. 25.268 por kilo, reflejando el interés por categorías destinadas a la reposición futura.
Incluso en lotes más puntuales, como terneras en vivo, se registraron valores destacados, confirmando la tendencia.
Más allá de los precios, el remate dejó otra señal relevante: un mercado más profesional. “Hoy nadie compra por comprar. Con estos valores hay que hacer números, sacar la calculadora y buscar el negocio”, afirmó Gauto, destacando un cambio en la toma de decisiones por parte de los productores.
De cara a lo que viene, el comportamiento de la hacienda gorda y el tipo de cambio seguirán siendo variables determinantes. Sin embargo, el Director de La Tropa fue claro en un punto: “la calidad y la genética tienen un valor propio, y eso se va a seguir sosteniendo en el tiempo”.
Con una oferta masiva, alta colocación y precios que encuentran sustento en la ecuación productiva, Mamma Mía dejó una conclusión contundente: la hembra está firme y el mercado empieza a construir expectativas de mediano plazo con bases más técnicas y previsibles.


