El mercado paraguayo de haciendas gordas para exportación continúa mostrando firmeza en los valores y una sostenida presión compradora por parte de la industria frigorífica, en un contexto donde la oferta disponible sigue siendo relativamente limitada y los productores mantienen una postura más selectiva al momento de concretar negocios.
De acuerdo con el relevamiento de Valor Agro, el macho para faena y la vaquilla para exportación se posicionan sobre una referencia base de US$ 5 por kilo carcasa, mientras que la vaca alcanza los US$ 4,75 por kilo carcasa.
Sin embargo, operadores consultados señalaron que existen negocios que superan con amplitud estas referencias, con operaciones puntuales que ya han cruzado fácilmente la barrera de los US$ 5,15 por kilo carcasa para categorías de calidad, volumen o programas específicos.
En cuanto a las entradas a planta, las escalas continúan oscilando entre los 7 y 15 días, dependiendo del frigorífico, del volumen ofrecido y de las características de cada negocio.
A diferencia de meses anteriores, varias industrias lograron mejorar parcialmente su posición de compra, aunque sin resignar participación en el mercado ante la necesidad de asegurar materia prima para los próximos meses.
Fuentes del sector señalaron a Valor Agro que la disponibilidad de hacienda terminada continúa siendo ajustada, situación que encuentra además a un productor que analiza con mayor detenimiento las alternativas comerciales y que, en muchos casos, decide esperar mejores condiciones antes de cerrar operaciones.
La visión predominante dentro de la cadena cárnica apunta a un segundo semestre con una competencia aún más intensa por la hacienda terminada. Las proyecciones privadas manejan una faena anual que podría ubicarse entre 1,8 y 1,9 millones de cabezas, volumen que obligará a las industrias a sostener una fuerte actividad de compra para garantizar niveles de ocupación en sus plantas.
En este escenario, los frigoríficos también están incrementando su participación en el mercado de reposición y en la búsqueda de animales para confinamiento, anticipándose a una eventual reducción de la oferta de ganado terminado hacia la última parte del año.
La combinación entre una demanda industrial activa, una oferta relativamente restringida y perspectivas de menor disponibilidad futura continúa sosteniendo un mercado firme, con valores que mantienen una tendencia positiva y que encuentran respaldo tanto en la dinámica local como en el comportamiento de los principales mercados internacionales de la carne.


