Por Guillermo Crampet | Valor Agro
Hemos venido hablando mucho del tipo de cambio, de la caída del dólar y de cómo impacta en el negocio ganadero paraguayo. Sin embargo, muchas veces el debate queda atrapado en indicadores macroeconómicos y no aterriza en la realidad productiva. Entonces surge una pregunta sencilla: ¿cuál es el verdadero impacto de la devaluación del dólar en la ganadería?
Para intentar responderla, volvimos al viejo método del cuadernito y la calculadora.
En términos generales, el tipo de cambio pasó de niveles cercanos a los Gs. 8.000 por dólar a valores próximos a los Gs. 6.000. Estamos hablando de una caída aproximada del 25%.
Puede parecer un dato más de la economía, pero cuando se traslada a la producción ganadera las cifras son contundentes.
Tomemos como referencia un macho para faena de 260 kilos carcasa, utilizando los valores del Novillo Tipo 2.0 de la APPEC. Hoy ese animal representa aproximadamente entre US$ 1.140 y US$ 1.150 por cabeza.
Con un dólar a Gs. 8.000, ese ingreso equivalía a más de Gs. 9 millones por animal.
Con un dólar a Gs. 6.000, ese mismo animal genera poco más de Gs. 6,8 millones.
La diferencia supera los Gs. 2.280.000 por cabeza.
¿Es mucho dinero?
Para ponerlo en perspectiva, hoy una desmamante hembra vale entre Gs. 3,8 y 4 millones. Es decir, la pérdida de valor generada por el tipo de cambio representa cerca del 60% del valor de una ternera.
No estamos hablando de centavos. Estamos hablando de capacidad de inversión, de reposición y de crecimiento productivo.
Pero quizás existe una comparación todavía más gráfica.
Si tomamos un camión de ganado gordo, con las referencias actuales, a un dólar de Gs. 8.000 generaba aproximadamente Gs. 360 millones. Con ese dinero podían comprarse unas 90 terneras.
Hoy, con un dólar de Gs. 6.000, ese mismo camión genera cerca de Gs. 272 millones, suficientes para comprar apenas 68 terneras.
La diferencia son 22 terneras menos por camión vendido.
Y probablemente esa sea la mejor medida para entender el fenómeno.
Porque el productor no vive de dólares ni de guaraníes. Vive de kilos, de cabezas y de capacidad de reposición.

Guillermo Crampet, comunicador de Valor Agro
En un momento donde Paraguay busca recuperar stock bovino, aumentar la producción de terneros y fortalecer la cría, existe una señal contradictoria que merece ser analizada.
Por un lado, se promueven políticas orientadas a incrementar la producción ganadera y recuperar el rodeo nacional.
Por otro, el deterioro del tipo de cambio reduce significativamente el poder de compra de quienes deben invertir justamente en esa expansión.
Los precios internacionales de la carne acompañan. Los valores del ganado son históricamente buenos. La demanda existe. Pero parte importante de ese impulso se diluye cuando el productor recibe cada vez menos guaraníes por los mismos dólares que genera.
La pregunta entonces es válida.
¿Puede Paraguay aspirar a una recuperación acelerada del stock bovino sin una política cambiaria que preserve la competitividad de sus sectores exportadores?
¿Hasta qué punto la pérdida de poder de compra puede terminar condicionando la retención de vientres, la reposición y la inversión productiva?
Son interrogantes que exceden a la ganadería y se conectan directamente con la economía del país.
Porque detrás de una caída del dólar no solamente hay una variación financiera.
También hay 22 terneras menos por camión.


