La producción de forraje continúa siendo una de las herramientas más determinantes para mejorar la eficiencia y la rentabilidad de las empresas ganaderas. En un escenario donde los márgenes del negocio son cada vez más ajustados, la planificación, el manejo técnico y el monitoreo permanente de las pasturas se vuelven aspectos fundamentales para sostener la productividad de los establecimientos.
Durante su participación en Expo Pioneros en Vivo, Pascual Rodríguez, director de Campofé, destacó que profesionalizar el manejo de las pasturas ya no es una opción, sino una necesidad para cualquier empresa agropecuaria que busque ser competitiva.
“Hoy tener conocimiento y una proyección tanto de estrategia comercial como técnica en el campo es fundamental porque si no, no tiene retorno”, sostuvo.
Rodríguez explicó que las condiciones climáticas registradas durante la presente campaña favorecieron significativamente la producción forrajera, con precipitaciones superiores a los promedios históricos en varias regiones y una disponibilidad de pasto verde que aún se mantiene avanzada la temporada de otoño.
“Este clima que viene bastante húmedo es muy propicio para la productividad, especialmente para las pasturas megatérmicas. Hoy todavía tenemos pasto verde prácticamente en todas las regiones del Chaco y también en la Región Oriental”, señaló.
El Director de Campofé remarcó que el pastoreo directo continúa siendo la alternativa más económica para transformar recursos en kilos de carne y que, justamente por esa razón, los productores deben prestar mayor atención al manejo de sus pasturas.
“En este tiempo en que se disminuye la rentabilidad, es fundamental invertir en lo más barato que es el pasto. El pastoreo directo es hoy la herramienta más barata para convertir en carne”, afirmó.
En ese sentido, indicó que mantener pasturas limpias, productivas y libres de malezas requiere planificación y una estrategia de largo plazo. “Sí o sí te obliga a tener una estrategia de manejo. Nosotros ayudamos al productor a identificar dónde está dejando de ganar dinero, porque muchas veces está ganando, pero no se da cuenta cuánto podría mejorar sus resultados”, explicó.
El costo oculto de no manejar las pasturas
Rodríguez sostuvo que uno de los errores más frecuentes es subestimar las pérdidas productivas que generan los sistemas forrajeros mal adaptados a cada ambiente.
Como ejemplo, mencionó casos de establecimientos que utilizan una sola especie forrajera en áreas con diferentes condiciones de suelo y relieve, situación que puede provocar pérdidas de entre 14% y 40% de productividad.
“Es imposible hacer una ganadería eficiente y tener alta productividad en ese tipo de campos porque estás dejando de ganar. Aunque tomemos el valor más bajo, un 15% de pérdida ya representa una diferencia enorme en la capacidad productiva del establecimiento”, indicó.
Agregó que el sobrepastoreo derivado de esas situaciones termina generando compactación de suelo, invasión de malezas y deterioro progresivo de las pasturas. “Cuando uno sobrepastorea genera las condiciones ideales para las malezas y los problemas comienzan a multiplicarse”, advirtió.
Otro de los aspectos destacados por Rodríguez fue la necesidad de actuar antes de que las malezas se conviertan en un problema visible.
Según explicó, más del 40% de la superficie de pasturas cultivadas en Paraguay presenta distintos niveles de infestación de malezas, muchas veces sin que el productor lo perciba. “Generalmente la gente no se da cuenta porque ve el pasto verde y alto. Pero cuando las leñosas empiezan a aparecer ya existe un proceso que viene avanzando desde hace tiempo”, comentó.
Alertó que una pastura que no recibe manejo puede perder rápidamente productividad y obligar posteriormente a realizar inversiones mucho más costosas para recuperarla. “Una pastura tomada por malezas durante tres años cuesta mucho más volver a ponerla en producción. Ahí ya no estamos hablando de mantenimiento, sino prácticamente de reinvertir para recuperar lo que se perdió”, afirmó.
Decisiones técnicas para ganar eficiencia
El Director de Campofé consideró que cada vez más productores comienzan a incorporar una visión empresarial en la gestión ganadera, entendiendo que las decisiones técnicas tienen impacto directo sobre los resultados económicos.
“Si tomás una decisión técnica equivocada podés perder dos años. Por eso es fundamental minimizar los riesgos y tomar las decisiones más acertadas para tener un buen retorno posterior”, expresó.
Finalmente, destacó que el objetivo del acompañamiento técnico es justamente ayudar al productor a transformar el potencial forrajero de sus campos en más productividad y rentabilidad. “Lo que da gusto es ganar plata. Si hacés bien las cosas ganás plata; si no, estás dejando de ganar o directamente perdés. Por eso hoy el acompañamiento técnico es fundamental”, concluyó.


