El mercado paraguayo de haciendas gordas para exportación inicia una nueva semana con un escenario de estabilidad en los negocios, aunque aparecen las primeras señales de una mayor presión de la industria frigorífica para intentar ajustar los valores de compra.
De acuerdo al relevamiento de Valor Agro, las referencias efectivamente negociadas continúan ubicándose sobre una base de US$ 5,00 por kilo carcasa para machos y vaquillas, mientras que las vacas mantienen valores de US$ 4,80 por kilo carcasa.
Sin embargo, al cierre de la semana pasada uno de los principales grupos frigoríficos del país comenzó a trasladar al mercado nuevas referencias inferiores, ofreciendo alrededor de US$ 4,95 para los machos y entre US$ 4,70 y US$ 4,75 para las vacas.
De todas maneras, estas nuevas pretensiones todavía no lograron validarse en el mercado y, hasta el momento, no se reportan negocios concretados sobre esos valores. Por lo tanto, la evolución de esta semana será determinante para conocer si el resto de la industria acompaña este movimiento o si las referencias continúan sosteniéndose en los niveles actuales.
Otro elemento que refleja una menor presión compradora es la eliminación del tradicional plus de entre 3% y 5% que varias plantas abonaban por los ganados de campo, si se mantiene para los corrales. La decisión responde a una posición de compra más cómoda por parte de algunas industrias, que actualmente manejan entradas de entre 10 y 15 días, dependiendo de la necesidad de cada frigorífico.
Desde la industria consideran que el ingreso del invierno podría generar una mayor disponibilidad de hacienda para faena, al tiempo que observan un escenario internacional con mayores niveles de incertidumbre a causa de Brasil, factores que respaldan la intención de ajustar los precios.
No obstante, desde el sector productor la visión continúa siendo diferente. Los productores sostienen que la oferta de ganado terminado seguirá siendo limitada, ya que, pese a los primeros fríos, las condiciones de los campos continúan siendo favorables y no existe una necesidad generalizada de acelerar las ventas.
En este contexto, el mercado ingresa en una etapa clave. Las próximas semanas permitirán confirmar si la estrategia de la industria logra consolidar nuevas referencias de compra o si la escasa disponibilidad de hacienda vuelve a sostener la firmeza de los valores, en un segundo semestre para el que buena parte del sector primario mantiene expectativas positivas.


