El fuerte momento que atraviesa la ganadería paraguaya abre una oportunidad para invertir, recuperar campos, retener vientres, mejorar la productividad reproductiva y avanzar hacia una carne de mayor calidad, de acuerdo con la visión de Silfrido Baumgarten, propietario de Ganadera La Blanca.
En conversación con Valor Agregado, Baumgarten calificó al actual escenario como un año “excepcional”, tanto por las condiciones comerciales como productivas. Destacó la valorización que alcanzó el ganado y consideró que el sector debe utilizar este ciclo favorable para fortalecer estructuralmente los establecimientos.
“Realmente es un año excepcional. Hasta uno se asusta porque nunca pensamos llegar a estos niveles”, comentó. A su criterio, la oportunidad no debería limitarse a capturar mejores precios en el corto plazo, sino transformarse en inversiones que permitan elevar la capacidad productiva del país.
En ese sentido, destacó la necesidad de orientar recursos hacia la recuperación de campos y el aumento de la producción de terneros. Baumgarten puso como ejemplo el potencial que todavía existe en amplias zonas del Chaco, donde numerosos establecimientos podrían aumentar significativamente su producción mediante nuevas inversiones.
“Hay mucho que hacer y ojalá que la gente razone sobre este momento tan especial”, afirmó. Agregó que las perspectivas de varios analistas apuntan a fundamentos positivos para la ganadería durante los próximos años, lo que podría ofrecer una ventana suficientemente amplia para concretar proyectos de mediano y largo plazo.
Consultado sobre si la prioridad debería estar en retener vientres, incorporar nuevas hembras o aumentar la eficiencia de las vacas que ya integran los rodeos, Baumgarten consideró que el crecimiento debe abordarse desde varios frentes simultáneamente. “Como en todo negocio, no solamente hay que enfocar de una forma, sino buscar todos los ángulos importantes”, sostuvo.
La retención de vientres aparece entre las herramientas centrales, pero acompañada por una mejora en la recría y el manejo nutricional. Baumgarten destacó que actualmente existen alternativas de suplementación energética y proteica de costo relativamente accesible que permiten acelerar el desarrollo de las vaquillas y adelantar su ingreso al sistema reproductivo.
Sin embargo, aseguró que el crecimiento de la producción paraguaya no debería medirse únicamente en cantidad de animales. Para Baumgarten, el siguiente paso debe estar relacionado también con la calidad de carne y la diferenciación del producto paraguayo en los mercados internacionales.
El productor planteó en ese sentido la necesidad de revisar el sistema de tipificación de las carcasas. Explicó que actualmente se consideran elementos como edad, sexo, conformación y terminación, pero cuestionó que el marmoreo todavía no tenga un peso suficiente dentro de esa clasificación.
“Mal quedaríamos si queremos vender carne premium de Paraguay cuando no estamos clasificando o calificando por marmoreo”, afirmó. Según explicó, avanzar en una diferenciación real exige respaldar las promesas comerciales con parámetros objetivos que permitan identificar efectivamente aquellos animales capaces de producir carne de mayor calidad.
Baumgarten consideró que ese proceso podría ayudar a Paraguay a capturar valores superiores en los mercados internacionales. “Si queremos realmente el día de mañana acercarnos a los precios de Uruguay y no a los precios de Brasil”, sostuvo, será necesario profundizar la selección genética y desarrollar mecanismos que reconozcan económicamente los atributos superiores de la carne.
A las buenas señales del mercado se suma, por el momento, un escenario productivo favorable en San Pedro y Concepción. Baumgarten describió un invierno particularmente benigno, con temperaturas elevadas, disponibilidad de pasturas y agua. No obstante, advirtió que la posible consolidación de condiciones asociadas a El Niño obliga a prestar atención especialmente a los establecimientos ubicados en zonas bajas.
Para Baumgarten, la combinación de precios firmes, buenas condiciones productivas y una perspectiva favorable para la demanda ofrece una oportunidad difícil de repetir. El desafío, aseguró, será que la rentabilidad del presente se transforme en más inversión, más terneros y una ganadería capaz de capturar mayor valor por la calidad de lo que produce.


