Turquía dio un nuevo paso para concretar las primeras exportaciones de carne bovina paraguaya. Valor Agro accedió a una comunicación oficial de la estatal Et ve Süt Kurumu (ESK), dependiente del Ministerio de Agricultura y Silvicultura turco, en la que se solicita avanzar con el contacto comercial con los frigoríficos paraguayos recientemente habilitados para exportar a ese mercado.
El documento representa un avance respecto a la habilitación sanitaria alcanzada semanas atrás, ya que la autoridad turca manifiesta formalmente su interés de compra y solicita que las industrias aprobadas sean notificadas para que puedan responder y dar inicio al proceso de abastecimiento.
Las plantas habilitadas son Frigomerc, Frigorífico Guaraní, Frigorífico Belén, Frigorífico Los Lazos, Frigochaco, Beef Paraguay, Frigorífico Victoria y Frigorífico Concepción.
La apertura comercial se produce luego de la auditoría realizada por autoridades turcas en Paraguay durante agosto, donde fueron evaluados el sistema sanitario, la trazabilidad, la inocuidad y los controles oficiales. Tras ese proceso, Turquía confirmó la elegibilidad de los establecimientos paraguayos para exportar carne bovina.
Uno de los puntos centrales ahora pasa por las condiciones arancelarias. La comunicación oficial no establece cuál será el tratamiento aplicado a las primeras operaciones ni menciona expresamente un contingente específico. Sin embargo, fuentes vinculadas al proceso explicaron a Valor Agro que las compras impulsadas desde el ámbito oficial turco deberían canalizarse bajo condiciones arancelarias preferenciales para que la operación tenga competitividad.
Este aspecto es particularmente relevante porque Turquía mantiene elevados aranceles generales para el ingreso de carne bovina. En determinados productos enfriados las cargas pueden ubicarse en niveles cercanos a 150% o 180%, mientras que para carne congelada pueden superar el 200%, lo que limita fuertemente cualquier negocio bajo el régimen general.
Por ese motivo, desde el inicio de las negociaciones uno de los principales desafíos planteados para Paraguay fue lograr un mecanismo que permita reducir sustancialmente esas cargas o acceder a esquemas especiales de importación administrados por el Estado turco. La intervención de la ESK aparece ahora como una señal concreta en esa dirección, aunque todavía resta conocer formalmente el esquema arancelario que se aplicará.
Además, Turquía es un comprador relevante de carne bovina en el mercado internacional, con importaciones que rondaron los US$ 500 millones en años recientes, especialmente abastecidas por Polonia y, en menor medida, por Brasil y otros proveedores. Esto convierte al mercado turco en un destino de interés para Paraguay no solo por los valores internos, sino también por su necesidad estructural de abastecimiento.
Otro elemento que comienza a ganar peso es la intención de Turquía de revisar gradualmente su dependencia de las importaciones de ganado en pie. Según explicaron a Valor Agro actores vinculados al proceso, existe una mirada creciente hacia una mayor compra de carne, entre otros factores por consideraciones asociadas al bienestar animal y a la logística de importación.
Para Paraguay, la importancia de esta etapa pasa menos por el volumen inicial y más por la posibilidad de consolidar un nuevo destino con condiciones comerciales competitivas. Si finalmente las operaciones se concretan bajo un régimen arancelario preferencial, Turquía podría transformarse en una alternativa relevante dentro de la estrategia de diversificación de mercados de la carne bovina paraguaya.


