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La stevia paraguaya atrae la mirada de inversiones externas

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La stevia paraguaya atrae la mirada de inversiones externas

La stevia paraguaya, o el ka’a he’ê como se lo conoce localmente, sigue pisando fuerte en el consumo global por lo que atrae la mirada de varios inversionistas externos para su explotación. Lo interesante en este caso es que un grupo de empresarios brasileños que vinieron al país para la instalación de una industria de otro rubro fue conquistado por las bondades de la hierba verde y la mirada visionaria con que gozan, los motivó a apostar también en este endulzante natural.

Es lo que manifestó el presidente de la Cámara Paraguaya de la Stevia (Capaste), Juan Barboza, al ser consultado tras publicaciones en varios medios locales en sus formatos digitales, quien explicó que se trata de un proyecto ambicioso. “Esto viene tras fuertes campañas que venimos realizando, además del último simposio del año pasado en la zona de Hernandarias, donde estos empresarios ya visitaron algunos cultivos porque ellos pertenecen a un grupo grande que operan en varios rubros, pero ahora van a incursionar con la stevia”, comentó.

Explicó que el proyecto consiste en el cultivo de unas 1.000 hectáreas del oro verde, que se irá realizando por etapas pero que paralelamente quieren montar una cooperativa de la producción a nivel país, además de la adquisición de una cristalizadora para el procesamiento industrial de la materia prima, ka’a he’ê.

Producción. Hoy la producción país solo ronda las 1.500 entre 1.800 hectáreas, que para el 2030 se pretende llegar a las 50.000 hectáreas en un proyecto nacional.

La instalación prácticamente es un hecho, ya que la empresa proveniente de la ciudad de Curitiba ya cuenta con otra apuesta en la zona industrial de Hernandarias y en principio iniciarían con la industrialización, ya que recién para la siguiente cosecha en octubre aproximadamente iniciarían el cultivo, dijo. En tanto que el otro interés proviene de una empresa americana, de la que no pudo dar más detalles pero que al parecer se unirá con un desarrollo ganadero en otras 1.000 hectáreas, para la producción de balanceados que a la vez disminuye la emisión de gases.

Fuente: La Nación