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“Hay proyectos de inversión que van a generar un importante flujo de cerdos terminados en los próximos años”

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“Hay proyectos de inversión que van a generar un importante flujo de cerdos terminados en los próximos años”

El director y accionista fundador de Frigorífico UPISA, César Ross, conversó sobre los avances exportadores de la empresa, los nuevos mercados obtenidos en época de pandemia y los desafíos de alcanzar exigentes nuevos compradores. También hizo hincapié en los proyectos de desarrollo productivo del país para potenciar la carne de cerdo.

¿Qué lectura hace del comienzo del año para la producción porcina en Paraguay y particularmente para UPISA?

En el año 2020, con pandemia de por medio, pudimos concluir algunos trámites importantes que se venían trabajando como la habilitación de Brasil, y hacia fin de año fuimos habilitados a Uruguay, con quien hemos comenzado las primeras exportaciones. La demora se debió fundamentalmente al intercambio de información, provisión de etiquetas y todo ese trabajo burocrático que hay que cumplir. Aún no tenemos mucha carga arribada en Uruguay, pero están en camino tres camiones que van principalmente a industrias, y posteriormente vamos a iniciar los envíos de cortes retail que estarán prontos al alcance del consumidor uruguayo.

Con respecto a Brasil, ¿qué perspectivas tienen con el potencial del mercado que cuenta con la población más grande del continente?

Brasil es un mercado de coyuntura, principalmente porque es un gran productor de cerdo. Cuando las condiciones cambiarias permiten el acceso y la colocación con precios satisfactorios en el mercado, con su producción interna que a veces es destinada fundamentalmente a China; los precios internos de Brasil comienzan a subir y ahí nos tornamos competitivos y cabría la posibilidad de retomar ese mercado. Mientras, en Brasil hubo una caída en los precios internos debido a una suspensión en las exportaciones a China y una serie de cuestiones locales que hicieron que los precios vuelvan a bajar. En este momento por la diferencia cambiaria no es un mercado al que podamos llegar con precios competitivos.

Si hablamos de mercados con más tradición, ¿hoy a qué destinos está exportando UPISA?

Tradicionalmente, desde el año 2004 o 2005, hemos destinado gran cantidad de carne de cerdo, prácticamente el 90% de nuestras exportaciones, a Rusia. Se trataba de un comprador muy interesante por sus precios, que por momentos llegaba a tener un diferencial de hasta US$ 1.000 por tonelada frente a otros mercados habilitados para la exportación. Hay que recordar que Paraguay tiene un hato ganadero bovino que está libre de aftosa con vacunación y el resto de las especies no se vacunan. Por tanto, tenemos dificultades para el ingreso en países que son libres de aftosa sin vacuna. Dentro de esos mercados, el que mejor precio pagaba, por lejos, era Rusia. Sin embargo, el país euroasiático fue subsidiando recursos financieros para la constitución de grandes conglomerados empresariales para la producción de pollos, cerdos y también producción bovina. Actualmente son autosuficientes en pollo, desde hace unos años, y en cerdos están muy cerca o ya llegaron. Entonces a los amigos rusos no se les ocurrió una mejor idea que fijar un arancel del 25% a la importación de carne porcina de origen extra zona, lo que te saca de cualquier mercado. En este caso, como la diferencia de valor era importante, hizo que los precios se igualaran en todos los mercados. Hoy seguimos exportando algo a países de África, como Angola y Gabón; algo a Filipinas, Hong Kong, Albania y buenos volúmenes a Georgia; destinos que en 2019 sufrieron la ausencia de Rusia por cuestiones de precios. En este contexto y previendo la situación, fuimos haciendo los trabajos para habilitar los mercados regionales. Obviamente que por cuestiones de retorno de inversión, hace que los mercados regionales se vuelvan muy importantes. Entre esos mercados se inscribe Uruguay, que además es muy exigente en sus controles sanitarios y de inocuidad: lo que significó un verdadero logro.

¿Qué mercados están en la lista de habilitación en un corto plazo?

Con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) estamos en un proceso, casi finiquitado, con Taiwán. Hoy falta que ellos asignen una fecha para que venga la inspección técnica y realice las tareas en cuestiones de sanidad país, sanidad sector y habilitar el frigorífico. Ese es el mercado que tenemos al alcance de la mano, siempre y cuando las condiciones sanitarias del mundo nos permitan por el viaje. Después tenemos otros países de la región, como Colombia, que tiene un consumo constante e importante de carne porcina. Prácticamente todos los países regionales, de Latinoamérica y América, son productores de cerdo, entonces elevan bastante los estándares de exigencia y eso hace bastante engorroso el proceso de habilitación. Con Ecuador también venimos adelantados, solo faltan los tramos finales que son los más demorados, como la visita de inspección. Con Bolivia estamos habilitados pero tenemos una dificultad importante de logística de transporte, pero llegado el caso podríamos ver la posibilidad de ir con los menonitas del Chaco o evaluar las vías de comunicación que se están construyendo. En este proceso estamos en cuanto a las exportaciones. La cuenca en Paraguay tiene varios proyectos de inversión en andamiento que van a generar un importante flujo de animales terminados en los próximos 2 a 5 años.

¿Cuál es la faena actual de UPISA?

Hoy estamos faenando un promedio de 1.300 a 1.500 animales por día, alrededor de 28.000 a 30.000 por mes; con un turno de ocho horas en la planta, que tiene capacidad para procesar 200 cerdos por hora. Ya previendo inversiones que se están haciendo en la región, estamos promoviendo la cría de cerdo. Hay unidades productoras de lechones en construcción y también granjas de engorde. Además las cooperativas agrícolas de la zona que están creando a sus miembros, socios, con extensiones de tierra más reducida, están pensando y ayudando a estas fincas agrícolas a convertirse en granjas de producción porcina y otro tipo de ganado. Lo cual nos da una posibilidad importante de potenciar el crecimiento de la producción primaria.

¿Cómo incide, en la actividad productiva paraguaya, este momento tan particular de la agricultura que genera un aumento en el costo de los alimentos con la suba de los granos?

El costo de los alimentos impacta directamente en el costo de producción del cerdo. En el engorde el 80% del costo de producción de un animal es el alimento que consume. En la cría obviamente también hay otras inversiones muy importantes con la infraestructura de cría, con la guardería para la recría y otras más en las granjas de cría. En la parte del alimento, que acá tenemos en abundancia, sobre todo en el sur del país donde estamos ubicados; los costos de producción se rigen por el mercado internacional, entonces eso impacta directamente en el costo de alimentos. Sin embargo, eso es a nivel mundial, si sube acá, también sube en otras partes del mundo y se van balanceando los precios. Hay veces que esa diferencia no se da de inmediato y hay un desfasaje que generan valles que a veces pueden ser profundos entre el aumento de los costos de producción versus el lento aumento de los precios del mercado.

¿Qué referencia se maneja en Paraguay para un producto gordo para faena?

Por un animal terminado hoy en el frigorífico estamos pagando alrededor de 8.000 guaraníes, aproximadamente US$ 1,50 por kilo vivo. Ese es el costo de la producción del animal terminado puesto en frigorífico.

Otro asunto importante que ha tenido la producción en los últimos años y que impactó en otras proteínas de origen animal ha sido la fiebre porcina africana que pegó fuerte en Asia, sobre todo en China. ¿Cómo lo ven desde la empresa, que además de lo que es el mercado interno vienen desarrollando el ingreso a otros mercados en el exterior?

Es una amenaza constante. Afortunadamente Paraguay nunca ha tenido un brote de fiebre porcina africana y espero que continúe de esa manera . Hay que hacer lo necesario para que no se dé. Es una amenaza importante dentro del espectro sanitario que hay que cuidar. Depende de los cuidados, sobre todo de nuestro país vecino, Brasil, que es muy grande y difícil de controlar. Ellos hace muchísimos años, en el nordeste de Brasil, tuvieron un brote pequeño de peste porcina africana y fue radicado. Esperemos que eso no vuelva a darse y se mantenga lejos de nosotros. Es un virus extremadamente resistente, muy difícil de destruir y se conserva por varios meses dentro de productos curados como los jamones.

¿La cantidad de animales que se sacrificaron en Asia por ese problema sanitario significó una mayor demanda y un fortalecimiento de los precios internacionales para los cerdos?

Sí, absolutamente. China es el mayor productor y el mayor importador de carne de cerdo del mundo, y ellos tuvieron que descartar millones de cabezas tratando de controlar el brote de fiebre porcina africana, y lo tienen más o menos controlado. Ellos dicen que ya está controlado, que la reposición del hato ganadero porcino le llevará entre 2 y 5 años; esperamos que durante ese tiempo la demanda china continúe sosteniendo los precios a nivel mundial porque ellos compran de todo el mundo, compran enormes cantidades.

Anteriormente dijo que Taiwán es un objetivo para el sector porcino paraguayo, ¿China podría ser un mercado interesante para el país en caso de tener la posibilidad de acceso que hoy no existe?

Claro, hoy no existe esa posibilidad por cuestiones políticas. Y por como se ha venido manejando la situación a nivel político en los últimos años, no veo un horizonte cercano que vaya a cambiar. Creo que si logramos acceder a Taiwán, que es un mercado de altas exigencias sanitarias, si aprobamos ese “examen”, eso nos abriría las puertas para recibir alguna consideración de otros países bajo ciertas condiciones locales. Para eso estamos haciendo las tareas, tenemos granjas dentro de un sistema de bioseguridad y granjas que están pensadas en un esquema de compartimentación que habilite a la producción proveniente de esas granjas a acceder a mercados de mayores exigencias sanitarias, ergo de mayores precios.