El mercado internacional de la carne vacuna transita un momento de ajustes y redefiniciones, pero con una mirada que empieza a proyectar oportunidades hacia adelante.
El broker de carnes José Viana, desde San Pablo, en diálogo con Valor Agro, analizó el impacto de las nuevas condiciones impuestas por China y las alternativas que se abren para el negocio global.
Viana explicó que la decisión de China de establecer una cuota de importación para Brasil —su principal proveedor— introduce un factor de incertidumbre en el corto plazo. “China puso una cuota de 1,1 millones de toneladas y hasta marzo ya se consumió el 46%. Al ritmo actual, podría agotarse hacia fines de mayo”, señaló.
Sin embargo, lejos de un enfoque exclusivamente negativo, el operador destacó que este escenario también puede ser el punto de partida de un reordenamiento del comercio internacional con efectos positivos en los precios. “Si Brasil queda limitado en su acceso a China, y también Australia tiene restricciones, podríamos ver un mercado mucho más firme en el segundo semestre”, sostuvo.
En ese sentido, proyectó una eventual recuperación de valores en el principal destino mundial de carne. “Hoy estamos en torno a US$ 7.000 por tonelada, pero en un escenario con menor oferta, los precios podrían escalar a niveles de US$ 8.000 o incluso US$ 9.000”, estimó, marcando un horizonte claramente alcista.
Este contexto, además, abre una ventana de oportunidades para otros países exportadores. “Uruguay, Argentina y otros proveedores pueden ganar espacio. Incluso existe la posibilidad de importar carne desde Brasil para abastecer el mercado interno y redirigir producción hacia China”, explicó.
A nivel de Brasil, si bien el desafío es importante por su alta dependencia del mercado chino, también comienzan a delinearse alternativas comerciales. Viana destacó el creciente protagonismo de Estados Unidos como destino. “Hay escasez de ganado en Estados Unidos por al menos tres años, y eso genera una demanda sostenida. Incluso pagando aranceles, es un mercado atractivo”, afirmó.
En paralelo, las negociaciones entre Brasil y China siguen en marcha, buscando mecanismos que permitan sostener el flujo comercial sin afectar la competitividad. “Se están evaluando distintas alternativas, tanto a nivel gubernamental como dentro de la industria. Es un tema central hoy para Brasil”, indicó.
Más allá de la coyuntura, el broker remarcó que la demanda global de carne continúa firme y que los fundamentos del mercado siguen siendo sólidos. “Estamos en un escenario histórico. Puede haber ajustes en el corto plazo, pero el negocio sigue teniendo bases muy fuertes hacia adelante”, concluyó.


