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Con su cámara capturó el fuego que ardía en el campo de su padre: “Detrás de cada foto hay una historia”

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Con su cámara capturó el fuego que ardía en el campo de su padre: “Detrás de cada foto hay una historia”

El campo tiene mucha historia. Y el uso del recurso suelo ha sido clave en un sinfín de generaciones para sostener a la economía de una empresa, una ciudad y un país. Detrás de cada producto que resulta de la tierra paraguaya hay muchas horas de dedicación de personas que piensan en la prosperidad de sus familias y la sociedad en general.

“Es increíble sacar fotos de la producción ganadera y agrícola, porque hay una historia detrás de mucha inversión, esfuerzo y dedicación de un gran número de personas”, afirmó Eugenia Villalba.

Ella se define en sus redes sociales como una fotógrafa de raíz paraguaya, que desde hace unos 5 años se dedica a capturar animales y paisajes recorriendo el campo nacional.

“Desde chica disfrutaba mucho ir al campo de mi padre, y cuando él empezó a criar animales Braford comencé a tomar fotos con mi celular”, dijo Eugenia y contó: “La gerente de la Braford de ese momento, Coco Barreto, me pidió que la ayude con el marketing de la Asociación; para eso me compré una cámara y acompañé a la raza en cada actividad”.

Fuego arrasó el campo ubicado en Misiones.

De a poco la fueron conociendo y hoy trabaja para varios establecimientos paraguayos, especialmente para los criadores de bovinos. “Me llaman para ir a la estancia y fotografiar los animales previo a las exposiciones o los remates de cabaña. Realmente me gusta mucho, porque en cada foto hay una linda historia que muy pocos la ven”, remarcó.

“Una foto es plasmar en una imagen todo el resultado de muchísimas personas. El campo implica dedicación, sacrificio y trabajo en equipo para obtener resultados grandes, porque no solo alimenta a las familias de la estancia, sino que ese producto tiene alcance muy profundo en la sociedad”, apuntó.

Y resaltó: “Detrás de un Gran Campeón hay años de selección genética, líneas de sangre nacionales o de otras partes del mundo, horas en los corrales, más tiempo sin ver a la familia, inundaciones, sequías y otras situaciones que construyen el éxito de la foto”.

Recientemente, Eugenia llegó al campo de su padre en Misiones, pero no fue un día más, sino con la adrenalina de combatir el fuego que se desató en la estancia y arrasó con el 90% de las 510 hectáreas que trabajan cada año.

Eugenia con su familia luego de varios intentos de apagar el fuego.

Con sus fotos, también contó una historia de dedicación, la de su padre Francisco Villalba. “El incendio fue impresionante, había mucho viento y el fuego se esparcía rapidísimo. Afectó casi la totalidad del campo y varios miles de hectáreas vecinas”, señaló.

Para mi padre y mi familia “significó un dolor muy grande”, porque “se estaba perdiendo el trabajo de muchos años”, contó.

“Mi papá compró el campo en 2002, le costó mucho esfuerzo, porque lo compró con el trabajo del día a día. Se dedicó a la estancia, la mayoría de las cosas las realiza solo. Lo vi trabajando horas, y las pérdidas que se generaron me causan mucho dolor. Lo siento por él”.

Eugenia contó que su papá soñaba con una avenida de casi dos kilómetros sombreada por árboles que él plantó y cuidó durante estos años. “Esa avenida fue lo primero que se quemó y se perdió. Estaba muy sentido por lo que sucedió”, dijo.

Avenida de árboles que plantó su padre.

Comentó que la causa del fuego fue un cable suelto que dejó colgado la ANDE. “Se pidió muchas veces que vayan a arreglar y nunca vinieron. Un día chispeó y con la seca del suelo agarró fuego y se esparció. Es muy triste, quedó todo quemado”, resaltó.

Y agregó: “Se salvó la casa y el corral. El fuego se fue para el otro lado y consumió otros campos. En el establecimiento quedaron dos silos bolsas donde recién se había embutido el sorgo cosechado que era la comida de los animales para los próximos meses, pero ahora es lo único que van a comer”.

Finalmente, Eugenia dijo que “se siente una gran impotencia” porque no se puede hacer nada ante el avance del fuego, que hoy tiene muchos focos activos en el país.

“Lo triste es que sigan pasando estas cosas por irresponsabilidad de las personas. En este caso es un cable, pero en otros campos fueron otros individuos los causantes del fuego. Mucha gente que empieza el fuego no entiende que ellos también viven del resultado de la producción del campo. Necesitan de la ganadería y agricultura”, cerró.