El poroto mung continúa consolidándose como una de las alternativas más atractivas para diversificar la agricultura, especialmente en el Chaco paraguayo. En un escenario donde los productores buscan mejorar la rentabilidad de sus esquemas productivos, Greenland decidió elevar su precio de compra hasta los G. 4.000 por kilogramo, una cotización superior a la que actualmente ofrece parte del mercado, lo que permite alcanzar márgenes positivos de entre US$ 500 y US$ 600 por hectárea con los rendimientos registrados en la presente campaña.
Alan Schaefer, responsable de Producción y Acopio de Greenland, explicó a Valor Agro que la empresa apuesta a incentivar la producción ofreciendo un mejor precio al productor, respaldada por su acceso directo a mercados internacionales.
“El mercado interno está pagando alrededor de G. 3.000 por kilo, pero buscamos incentivar la producción. Por eso estamos pagando hasta G. 4.000 por kilo e incluso tenemos margen para mejorar un poco más», afirmó.
Según indicó, esa diferencia responde a la capacidad que tiene Greenland de comercializar directamente el producto en el exterior, principalmente hacia mercados asiáticos, además de abastecer parte de la demanda local.
Los números actuales muestran un escenario muy favorable para quienes incorporan este cultivo dentro de la rotación agrícola.
De acuerdo con Schaefer, en el Chaco los rendimientos promedio se ubican alrededor de los 1.200 kilos por hectárea, mientras que el punto de equilibrio del cultivo ronda apenas los 350 a 400 kilos por hectárea.
Con esos niveles de productividad y el precio que actualmente ofrece Greenland, el productor puede obtener márgenes positivos del orden de los US$ 500 a US$ 600 por hectárea.
“Con 350 o 400 kilos ya se recupera la inversión. Hoy estamos logrando promedios cercanos a 1.200 kilos por hectárea, con muy buena calidad de grano”, señaló.
Además de la rentabilidad, destacó otra ventaja competitiva del mung: su corto ciclo productivo. “Es un cultivo que en 75 a 80 días ya está listo para cosechar, lo que permite realizar hasta dos o incluso tres ciclos en un año, dependiendo de las condiciones climáticas”, explicó.
Para Greenland, el mayor potencial de crecimiento se encuentra en el Chaco, donde las condiciones productivas vienen mostrando muy buenos resultados y el cultivo comienza a posicionarse como una alternativa frente a los esquemas tradicionales.

Schaefer comentó que, mientras en la Región Oriental muchos productores continúan priorizando la soja, en el Chaco el interés por el mung crece campaña tras campaña debido a su rentabilidad, velocidad de retorno y adaptación a las condiciones de la zona.
Demanda con espacio para seguir creciendo
Pese al incremento que viene registrando la superficie cultivada, desde Greenland consideran que todavía existe un amplio margen para expandir la producción sin afectar el mercado.
“No tenemos límite para comprar. A medida que aumenta la producción simplemente abrimos nuevos contratos con los compradores del exterior. Hoy no vemos una sobreoferta que pueda afectar el negocio”, sostuvo.
El ejecutivo remarcó que la demanda internacional continúa firme, principalmente desde Asia, mientras que en Paraguay el poroto mung también abastece industrias dedicadas a la elaboración de brotes comestibles y otros alimentos derivados.


