La caída del dólar dejó una enseñanza que trasciende la coyuntura cambiaria: la necesidad de que la empresa ganadera incorpore herramientas de gestión financiera con la misma importancia que asigna a la producción.
Esa es la visión de Luis Carlos Berino, economista de Investor Casa de Bolsa, quien advirtió que el sector enfrenta un escenario nuevo, donde la administración del riesgo financiero será tan relevante como la eficiencia productiva.
“El sector ganadero tiene que incorporar un elemento al que probablemente no estaba acostumbrado: gestionar financieramente las explotaciones ganaderas”, afirmó durante una entrevista con Valor Agregado.
Berino explicó que mientras el sector agrícola lleva años trabajando con herramientas de cobertura de precios para reducir riesgos comerciales, la ganadería todavía tiene un importante camino por recorrer en materia financiera.
“Para los sojeros no es extraño cubrirse frente a la volatilidad de precios. Lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Ahora también deberán prestar atención al riesgo cambiario”, señaló.
En Paraguay existe incluso un mercado de futuros de dólar dentro de la Bolsa de Valores, aunque históricamente tuvo una utilización limitada por parte de los actores económicos.
“El mercado de futuros hubiese sido una buena herramienta para realizar coberturas frente a esta caída del dólar, pero lamentablemente casi no fue utilizado”, comentó.
Sin embargo, reconoció que la realidad del productor ganadero es diferente y que actualmente las alternativas de cobertura cambiaria siguen siendo reducidas, especialmente mientras los grandes operadores financieros no desarrollen con mayor profundidad estos instrumentos en el mercado local.
Aun así, considera que el desafío principal no pasa únicamente por acceder a nuevas herramientas, sino por cambiar la forma de administrar el negocio.
“Tenemos que preocuparnos por el hato ganadero, por la producción y por el precio del ganado, pero también por la forma de atemperar el impacto de la devaluación del dólar sobre la empresa”, indicó.
La preocupación no es menor. En un negocio donde gran parte de los ingresos están vinculados al dólar y muchos costos operativos se pagan en guaraníes, la apreciación de la moneda local redujo significativamente el poder de compra de los productores.
Para Berino, este cambio obliga a profesionalizar aún más la gestión de las empresas pecuarias. “Históricamente estábamos acostumbrados a que el dólar se valorizara. Lo que estamos viviendo ahora es algo que muchos vemos por primera vez durante un período prolongado”, sostuvo.
Incluso desde Investor observan esta realidad de cerca, ya que la firma administra fondos de inversión vinculados al negocio ganadero y enfrenta los mismos desafíos que el resto del sector.
Por ello, el economista considera que el futuro de la ganadería no dependerá únicamente de producir más kilos o mejorar la eficiencia reproductiva, sino también de desarrollar capacidades para administrar riesgos financieros, cambiarios y de mercado.
“Tenemos que trabajar más la parte financiera. La gestión financiera ya forma parte del negocio ganadero y cada vez tendrá más peso en la toma de decisiones”, concluyó.


