La Nacional Nelore volvió a confirmar el gran momento que atraviesa la raza en Paraguay. En una jornada marcada por un clima otoñal ideal y un imponente marco de público en el predio de la Asociación Rural del Paraguay, en Mariano Roque Alonso, la competencia de reproductores de bozal dejó en evidencia el crecimiento sostenido de la raza, su fuerte expansión territorial y el aporte que hoy realiza a una ganadería que necesita más eficiencia, fertilidad y producción de terneros.
La pista mostró volumen, calidad y una línea genética que, según coincidieron en conversación con Valor Agro los jurados Raúl Appleyard y Andrés Amarilla, refleja años de selección orientados a producir animales funcionales, adaptados y alineados con las exigencias del campo y de la industria frigorífica.
“Hace rato no teníamos esa cantidad de animales en pista. El volumen fue grande y, a pesar de lo largo del trabajo, las categorías mantuvieron una calidad sostenida”, destacó Appleyard al hacer un balance de la Nacional.
El jurado valoró especialmente la consistencia del trabajo genético y la coherencia entre lo que se observa en pista y el modelo productivo que la raza busca consolidar.
En ese sentido, explicó que el Nelore viene trabajando desde hace años en una línea común entre las competencias de bozal, los animales de campo y el concurso de carcasas. “Queremos ser consecuentes con lo que elegimos. Lo que está en la pista debe reflejar lo que ocurre en el campo y también lo que llega al frigorífico”, afirmó.
Dentro de los aspectos positivos, ambos jurados remarcaron el enorme potencial de la hembra Nelore, especialmente por su fertilidad, rusticidad y precocidad.
Appleyard sostuvo que “la bandera de la raza es la hembra”, destacando su capacidad de adaptación y su aporte en un contexto donde Paraguay necesita producir más terneros y mejorar los índices reproductivos.
Amarilla coincidió plenamente con esa visión y profundizó sobre las virtudes maternas de la raza. “La hembra Nelore es cuidadora por excelencia. Tiene una cría liviana, fácil de parir y muy rápida para levantarse y empezar a mamar. Esa fortaleza no la debemos perder”, señaló.
El jurado también puso énfasis en cómo la evolución genética y las herramientas tecnológicas permiten hoy mirar mucho más allá de la estética de pista. “Gracias a las evaluaciones de carcasa y a la tecnología, hoy podemos predecir mucho mejor lo que va a ocurrir con un animal en el frigorífico y, el día de mañana, incluso llegar al plato del consumidor”, expresó.
Tanto Appleyard como Amarilla realizaron, sin embargo, un llamado de atención respecto a algunos excesos de preparación observados principalmente en hembras.
Ambos coincidieron en que la grasa es una herramienta fundamental para la fertilidad y la precocidad, pero remarcaron que el exceso puede transformarse en un problema. “La grasa es nuestro aliado, pero el exceso puede convertirse en un enemigo”, explicó Appleyard, señalando que niveles exagerados pueden afectar órganos reproductivos y funcionalidad de los animales.
Amarilla reforzó el concepto al afirmar que “no se trata de satanizar la grasa”, aunque advirtió que una sobrepreparación excesiva termina alejándose del modelo de animal funcional que busca la raza.
Más allá de esa puntualidad, la sensación general que dejó la Nacional fue la de una raza en plena expansión y evolución.

Foto: Eugenia Villalba – Ver de Campo
Amarilla sostuvo que el crecimiento del Nelore es permanente y que actualmente lidera en cantidad de animales en muchas exposiciones del país. Incluso adelantó que en la próxima Expo Pioneros la Nelore podría convertirse por primera vez en la raza con mayor cantidad de animales en pista.
“Estamos conquistando el Chaco”, resumió el jurado, destacando especialmente el valor que tiene la vaca Nelore para los sistemas productivos chaqueños por su capacidad maternal, rusticidad y adaptación.
En la competencia de bozal, los grandes campeones reflejaron el fuerte nivel genético presentado por las cabañas.
En hembras Nelore Mocho, la Gran Campeona fue el catálogo 187, una vaca Senior de Goya SA, hija de Detonador Camparino, mientras que la Reservada Gran Campeona correspondió al catálogo 186, una hija de Astral Da Vick, de Luis Soljancic. La Tercera Mejor Hembra fue el catálogo 164, una ternera de Goya SA, hija de V8 de NAV.
En hembras Nelore, la Gran Campeona fue el catálogo 64, una Senior de Carlos Giménez, hija de Cifrao FVC. La Reservada Gran Campeona correspondió al catálogo 39, una Junior de Goya SA, hija de 8719 FIV Da EAO, mientras que la Tercera Mejor Hembra fue el catálogo 56, una Vaca Joven de Ganadera San Víctor, hija de B 6033 S. Nice FIV.
Entre los machos Nelore Mocho, el Gran Campeón fue el catálogo 215, un Toro Joven de José Salomón Pérez, hijo de Ranchero. El Reservado Gran Campeón fue el catálogo 209, de Aires del Chaco, hijo de Caiapo MAT, y el Tercer Mejor Macho correspondió al catálogo 207, de Ganadera Marca M, hijo de Detonador Camparino FIV.
En machos Nelore, el Gran Campeón fue el catálogo 150, un Senior de Ganadera Marca M, hijo de Ciafrao FVC. El Reservado Gran Campeón fue el catálogo 127, de Nordeste, hijo de Uzi de Naviraí, mientras que el Tercer Mejor Macho quedó para el catálogo 126, de La Emiliana, hijo de Diplomata Da Agronova.
La Nacional volvió así a mostrar no solo la competitividad y el crecimiento de la raza, sino también una fuerte identidad construida sobre la historia, la tradición familiar y la evolución constante de un Nelore que sigue marcando el rumbo de la producción de carne en Paraguay.


