La horticultura paraguaya atraviesa un momento donde las oportunidades de expansión conviven con desafíos estructurales que limitan su desarrollo.
Para Eraldo Araujo, director de Ocean Quality, existe un fuerte interés de los productores por incorporar tecnología, aumentar la productividad y avanzar hacia sistemas más eficientes, aunque advirtió que la falta de acceso al financiamiento continúa siendo uno de los principales obstáculos para el sector.
Durante su participación en Expo Pioneros 2026, Araujo sostuvo que Paraguay aún presenta un amplio potencial de crecimiento en la producción hortícola, considerando que en varias hortalizas el mercado interno continúa dependiendo de las importaciones para abastecer la demanda.
«Tenemos áreas, clima, tecnología disponible y consumidores. Está prácticamente todo el paquete a disposición para crecer, pero todavía faltan algunas correcciones públicas y privadas que permitan al productor acceder a más herramientas para invertir y aumentar su productividad», señaló.
Ocean Quality, empresa con sede en Ciudad del Este y especializada en la distribución de insumos para cultivos hortícolas, cumple 17 años de actividad y opera en todo el territorio nacional. La firma comercializa semillas profesionales de empresas de Japón, Israel, Brasil, Italia y Estados Unidos, además de soluciones para fruticultura, tabaco, reforestación y floricultura.
Araujo valoró el interés que muestran los productores paraguayos por incorporar innovaciones tecnológicas en sus sistemas productivos. Indicó que cada vez son más frecuentes las inversiones en estructuras protegidas, sistemas de manejo más eficientes e incluso la utilización de drones para aplicaciones fitosanitarias.
«Es un trabajo hormiga. Las inversiones siguen siendo importantes para muchos productores, pero existe una preocupación real por modernizar los sistemas de producción y adoptar tecnologías que permitan obtener mejores resultados», explicó.
El empresario destacó que la horticultura posee algunas ventajas frente a otros rubros agrícolas para mitigar los efectos del clima, especialmente mediante el uso de invernaderos y cultivos protegidos. Sin embargo, recordó que fenómenos como sequías, excesos hídricos o eventos climáticos extremos continúan afectando la rentabilidad de numerosos productores.
El crédito, una asignatura pendiente
Uno de los aspectos que Araujo identificó como más preocupantes es la escasa disponibilidad de líneas de financiamiento adaptadas a la realidad de los productores hortícolas.
Según explicó, muchos agricultores encuentran dificultades para acceder a créditos bancarios, mientras que una parte importante del financiamiento termina dependiendo de proveedores privados o de programas puntuales impulsados por organismos públicos.
«Falta mucho todavía para que el productor tenga acceso a crédito en las condiciones que necesita. Esa es una de las grandes limitantes para el crecimiento de la horticultura paraguaya», afirmó.
Consideró que una mayor disponibilidad de financiamiento permitiría acelerar la adopción de tecnologías, mejorar la productividad y reducir la dependencia de las importaciones que aún caracteriza a varias cadenas hortícolas del país.

Investigación y transferencia de conocimiento
Además de la tecnología aplicada al campo, Araujo remarcó la importancia de la capacitación permanente y de la transferencia de conocimientos para acompañar el crecimiento del sector.
En ese sentido, señaló que Ocean Quality trabaja constantemente en la incorporación de nuevas variedades, productos y prácticas productivas, apoyándose en alianzas con proveedores internacionales y en la capacitación de sus equipos técnicos.
«Siempre buscamos traer más conocimiento al productor, ya sea a través de nuevos materiales genéticos, nuevas tecnologías o experiencias adquiridas junto a técnicos y empresas de otros países», expresó.
Crecimiento en ambas regiones
Con presencia en Paraguay desde hace una década y participación constante en Expo Pioneros durante los últimos años, la empresa ha consolidado su expansión tanto en la Región Oriental como en el Chaco, donde ya desarrolla actividades comerciales y asistencia técnica junto a productores locales.
Araujo definió el escenario actual de la horticultura paraguaya como una combinación equilibrada entre oportunidades y desafíos.
«Hoy estamos en un 50% de oportunidades y un 50% de desafíos. Hay mucho espacio para crecer, pero también hay aspectos que debemos mejorar para que ese potencial se convierta en una realidad productiva», concluyó.


