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Alfonso Bustillo: “Es malo para la región este mensaje de informalidad de Argentina”

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Alfonso Bustillo: “Es malo para la región este mensaje de informalidad de Argentina”

Foto: AgroFy

Es vice presidente de la Asociación Argentina de Angus, presidente del Foro Argentino de Genética Bovina, e integrante de una familia dedicada a la producción ganadera y a la agricultura en Argentina. Definió como “desafortunada y torpe” la medida tomada por el gobierno de Alberto Fernández de suspender las exportaciones de carne por un mes. “Es un golpe letal para los ganaderos primarios, para aquel que está vendiendo sus vacas, que tenían un valor que le estaban empujando el carro”. Lo justificó en que “están impregnados de ideología. El populismo es nefasto, no deja avanzar a la actividad privada, se llena de clientelismo, de pobreza que les es funcional y llegamos a un 47% de pobreza en uno de los países más ricos del mundo”.

Pablo Mestre (Rurales El País) para Valor Agro. 

¿Cómo toma la resolución del gobierno argentino de suspender las exportaciones de carne por 30 días?

Lo veo espantado, me parece una medida desafortunada, torpe, y creo que no aprendemos nada de nuestros errores del pasado. Hemos tenido cierre de exportaciones desde el año 2006, que nos llevó a aumentar la pobreza, a perder productores que están arraigados en el interior profundo y tienen que emigrar a las ciudades aumentando más la pobreza. Perdimos 10 millones de cabezas, el 20% del stock bovino. Y encima no lograron lo que supuestamente buscaban.

Que baje el precio de la carne en el mercado interno…

Claro. Empezamos las restricciones en ese momento con un asado a 2 dólares y seis años después valía 8 dólares. Es que la única manera de solucionar el costo de los alimentos, y de cualquier insumo, es aumentando producción, aumentando la demanda y que la oferta pueda ser más selectiva. Es una ley básica de mercado que deberían tenerla en cuenta.

Al final dejaron abiertas las cuotas…

El tema es que las cuotas son justamente de cortes que posiblemente pudiéramos consumir acá y cerraron lo que no consumimos que son vacas: el 75% de nuestras exportaciones van a China. Esto es un golpe letal para los ganaderos primarios, para aquel que terminó los tactos y está vendiendo sus vacas, que tenían un valor que le estaban empujando el carro al ganadero. De un tacto a lo mejor bueno, pero ese 15% de vacas que quedan vacías y que van a carne, hoy han perdido valor significativamente. Y eso lo paga el ganadero y los frigoríficos que también se van a quedar sin actividad. Cerrarán plantas, se perderá mano de obra, o sea, más pobreza. Desde la región celebran con toda razón que van a tener mayor demanda.

Pero no es bueno para el comercio…

Tenés razón, para la región no es bueno este mensaje de informalidad. Aunque sea solo Argentina, pero es un jugador muy importante, el año pasado exportamos 900 mil toneladas de carne y hoy ese volumen no se va a cumplir. Costó mucho tiempo y trabajo recuperar los mercados, que como todo servicio que uno recibe, si no te cumplen, buscas la alternativa de quién sí lo haga. Y el que no cumplió quedó afuera. Es así de claro.

Y se da en el peor momento de la pandemia..

Exactamente. Argentina está, como todos los países, muy afectado por la pandemia. Hemos tenido una restricción excesiva, enormes pérdidas de puestos de trabajo, la pobreza creció a guarismos que asustan: cerca del 45%, la mitad de la población argentina es pobre, en un país ricos como pocos. Entonces, cómo puede semejante torpeza llevarse adelante sin analizar lo que va a generar nuevamente. Es muy lamentable.

¿A qué adjudica que el gobierno tome ahora esta medida?

Creo que la gente que nos está gobernando está mirando solamente las próximas elecciones y cómo salvarse que la justicia vaya detrás de aquellos que fueron corruptos durante tantos años. Lo que están haciendo es tratar de mantener pisada la inflación y le echan la culpa a los alimentos. El único motivo por el cual la carne y todo lo que está en juego en el consumo es caro, es porque se está perdiendo poder adquisitivo en los salarios. Porque la inflación le está ganando a los salarios y cada vez necesitan más dinero para comprar lo mismo. Y ese dinero no está porque los salarios están atrasados respecto a la inflación. No soy economista, es por sentido común y me gusta estudiar las cosas. Había otras herramientas.

¿Por ejemplo?

Esta gente no se da cuenta que lo único que están haciendo es recaudar, del costo total de la carne el 28% son impuestos. Entonces, por qué no decir que bajan un poco los impuestos y que el productor pueda seguir adelante, que la industria pueda seguir y el país pueda seguir. Es muy gráfico un meme decir que como que en Japón le digan a Toyota que no se puede exportar más vehículos. En Argentina somos emblemáticos en cuanto a la producción de carnes que son valoradas y reconocidas en el mundo. Decir que no la vamos a vender es realmente una locura. Estoy espantado, me da mucha pena por nuestro país, mucha pena por los pequeños ganaderos, porque el gran productor tiene más espalda, aguanta. Estas coyunturas le pegan al pequeño, al que está jugando más al límite con su economía. Nuestro rodeo, en promedio, es de pocas vacas por ganadero, mucha gente vive de 30, 40 o 50 terneros que vende en el año. Por lo cual es espantoso. Nunca pensé que íbamos a volver a la misma receta.

¿Cómo ve el paro de actividades?

Las medidas de fuerza, desgraciadamente a veces son necesarias porque de alguna manera te tenés que manifestar. A mi no me gusta que tengamos que llegar a este extremo. Prefiero el diálogo, llegar a consensos, el disenso no suma. Pero de alguna manera hay que manifestarse. Los productores están muy afectados y enojados, entonces sus gremiales tienen que reaccionar. No carguemos más haciendas, no hagamos más remates, que finalmente también nos afecta a todos, porque el que tenía que vender una invernada, una vaca en un remate de estos días, ahora lo tienen que tener en su casa. Pero es la única manera que te escuchen.

¿Piensa que se puede extender a los granos?

Ojalá nos acompañe el sector granario, porque cuando al gobierno le cierran los embarques de soja, le cierran la caja. Aparte en un momento pésimo, con la soja a 600 dólares la tonelada, otra vez un récord, en un momento donde mucho campo que volvió a la ganadería con praderas, con verdeos, que poblamos nuevamente los campos, el ganadero mira y dice: a este campo le tiro un glifosato, le siembro soja y en seis meses coseché, nadie se mete conmigo porque ya tienen las máximas retenciones por ley, y no tengo que pelear con el molinero, con la parición, con las vacunas. Una actividad compleja la ganadería. De mucha inversión, de mucha dedicación. Y esto desanima, lleva a un desaliento que nuevamente vamos a ver campos marginales volcados a la soja. A lo que ellos mismos dicen que hay que evitar. A eso vamos. Nefasto.

¿Cómo imagina el mañana con este desánimo que habla?

Lo veo teniendo reglas claras, porque para producir un novillo gordo tardas tres años. La decisión que tomo hoy de preñar una vaca lo veo en un novillo gordo dentro de tres años. Entonces necesito reglas claras, no me pueden cambiar permanentemente las reglas de juego, porque me desaniman y me empujan a que me vaya a otra actividad.

¿Con esta administración de gobierno tiene esperanzas?

Están impregnados de ideología y no pueden mirar otra cosa. El populismo es nefasto, no deja avanzar a la actividad privada, se llena de clientelismo, de pobreza que les es funcional a ellos y llegamos a lo que llegamos: 47% de pobreza en uno de los países más ricos del mundo. Me da vergüenza ir para cualquier punto cardinal, hay producción, riqueza, turismo, petróleo. Todos los climas y posibilidades están en este país y tenemos el 50% de la población en un conglomerado urbano de Gran Buenos Aires, Gran Rosario, Gran Córdoba, viviendo en la pobreza, en la más absoluta falta de oportunidades, sin educación. Es muy triste. Ojalá un día podamos acomodar este barco.

¿Quizás se desaprovechó el período del gobierno anterior, con el halo de esperanza que generó?

No soy tan crítico, me parece que tiene mucho poder el gremialismo, el Peronismo y al gobierno anterior le tocó trabajar tratando de acomodar este descalabro de costos, de tarifas y demás, con minoría en las dos Cámaras. Cada ley que quiso modificar fue un parto. Casi le dan un golpe de Estado institucional por cambiar la ley jubilatoria, le llenaron de piedras el Congreso. Puede haber cometido errores, pero sin dudas apuntó a una mejora al mediano plazo y no tuvo posibilidad de trabajar sacando leyes que las Cámaras se las permitieran. Te aseguro que el Golpe de Estado institucional estaba latente permanentemente. Casi que fue un logro que Macri no se fuera en un helicóptero como De La Rúa.

¿Imagina un cambio político?

Ojalá no sea una utopía o que aparezca gente sensata en el gobierno que se dé cuenta. Miremos a Venezuela, Cuba, que han quedado en la pobreza más absoluta y por qué queremos mirar eso y no países como Uruguay, Chile o Paraguay que han ido por un camino distinto, a pesar de tener gobiernos populistas como Bachelet en Chile y al Frente en Uruguay. Y sin embargo se mantuvo cierta coherencia. Es un momento muy triste para nosotros.

¿Qué le sigue motivando a encarar la actividad cada mañana?

Es mi vida, es lo que sé hacer. Soy Ingeniero Agrónomo, vice presidente de la Asociación Argentina de Angus, presidente del Foro Argentino de Genética Bovina, estoy involucrado en mi actividad en todo sentido. Y como dicen moriré con las botas puestas. Desde que nací trabajo en esta actividad, como mis padres, mis abuelos. Seguimos siempre tratando de ver cómo salimos de la situación coyuntural. Pero sigue siendo una forma de vida.