La ganadería paraguaya entra en una primavera donde uno de los grandes objetivos estará puesto en transformar la retención de hembras en más vientres servidos y, posteriormente, en una mayor producción de terneros. Para Juan Angulo, director de Grupo Karandá, las condiciones actuales posicionan a la cría como uno de los segmentos más atractivos del negocio ganadero.
“Este es el momento de la cría”, afirmó Angulo en Valor Agro. Desde su experiencia administrando establecimientos con diferentes modelos productivos, consideró que actualmente el criador cuenta con una ventaja competitiva frente a las etapas de recría y engorde.
Ese escenario está llevando a los productores a fortalecer sus rodeos y retener una mayor cantidad de hembras. Angulo señaló que, de acuerdo con cifras que vienen observando en el sector, entre enero y julio de 2026 fueron faenadas unas 230.000 hembras menos que durante igual período del año pasado, una señal que calificó como “muy llamativa y alentadora”.
La misma estrategia está siendo aplicada en los establecimientos de Grupo Karandá. Incluso en campos tradicionalmente orientados a la recría y el engorde, explicó que están reteniendo más hembras para incorporarlas a reproducción. “Estamos atajando más las hembras y entorando más. De repente cerramos un poco los ojos en cuanto a calidad y selección, porque tenemos que entrar a producir terneros”, comentó.
La ecuación económica es uno de los principales argumentos. Según Angulo, actualmente un ternero puede representar alrededor del 80% al 85% del valor de la vaca que lo produce, proporción que puede acercarse al 90% cuando se trata de terneros más pesados. “Nunca habíamos llegado a esos valores”, destacó.
Ese incentivo también está empujando mayores inversiones antes de los servicios de primavera. Angulo observa a los criadores con mayor disposición para mejorar pasturas, incorporar genética, trabajar en reproducción y ajustar las técnicas de manejo con el objetivo central de elevar la tasa de marcación. “El productor está con ánimo de retener, invertir y apostar un poco más por el negocio. Lo más importante en un rodeo de cría es levantar la tasa de marcación: de cada 100 vacas, tener la mayor cantidad posible de terneros por año”, sostuvo.
El clima aparece como una de las variables a seguir durante esta primavera. Ante la posibilidad de un evento El Niño, Angulo señaló que existe cautela, especialmente en establecimientos susceptibles a excesos hídricos, donde ya trabajan en sistemas de protección, canales y otras infraestructuras para reducir eventuales impactos.
Sin embargo, indicó que el panorama puede ser favorable para zonas más secas si el fenómeno genera buenas precipitaciones. Después de un invierno con lluvias que mejoraron las condiciones productivas en varias regiones, afirmó que existe optimismo de cara a la primavera.
Para Angulo, el desafío ahora será aprovechar el escenario de precios, disponibilidad de pasto y retención de vientres para concretar más preñeces. La señal del mercado está dada: Paraguay necesita que una mayor proporción de las hembras retenidas entre efectivamente a servicio y produzca un ternero en el próximo ciclo.


