La ganadería intensiva de Brasil se encamina a registrar un nuevo récord histórico en 2026. De acuerdo con datos preliminares del Censo de Confinamiento presentados por la compañía dsm-firmenich, el país cerraría el año con 9,78 millones de bovinos terminados en sistemas de confinamiento, lo que representa un crecimiento de 5,7% frente a los 9,25 millones de animales registrados en 2025.
La proyección confirma la consolidación del confinamiento como una de las principales herramientas para aumentar la productividad de la ganadería brasileña en un contexto internacional marcado por una oferta limitada de carne vacuna y una demanda que continúa firme. Según explicó Luiz Fernando Magalhães, presidente de Nutrición y Salud Animal para América Latina de dsm-firmenich, el relevamiento muestra una actividad cada vez más profesionalizada, orientada a la eficiencia, la gestión y la incorporación de tecnología.
Los datos indican además una fuerte concentración geográfica de la actividad. Mato Grosso volvería a liderar el ranking nacional con 2,4 millones de cabezas confinadas, un incremento de 7,7% respecto al año anterior. Detrás se ubicarían São Paulo y Goiás, ambos con 1,4 millones de animales, mientras que Mato Grosso do Sul alcanzaría las 900.000 cabezas y Minas Gerais las 800.000. En conjunto, estos cinco estados concentrarían aproximadamente el 70,6% de todos los bovinos confinados del país.
El avance proyectado para 2026 equivale a unas 525.000 cabezas adicionales respecto al año pasado. Gran parte de esa expansión estaría impulsada por los establecimientos de mayor escala. Según el estudio, los 100 mayores confinamientos de Brasil ya representan cerca del 48% del total de animales encerrados y explicarían casi el 90% del crecimiento esperado para este año.
El informe también destaca que la expansión de la agricultura, la disponibilidad de maíz, subproductos y DDG provenientes de la industria del etanol de maíz, junto con una creciente adopción de herramientas digitales para la gestión productiva, continúan favoreciendo el desarrollo de sistemas ganaderos más intensivos.
Rentabilidad en máximos históricos
Las perspectivas económicas también aparecen como un factor clave detrás de la expansión del confinamiento. Las estimaciones preliminares del Tour de Confinamiento 2025 indican que el retorno sobre la inversión (ROI) podría alcanzar el 23,3% en 2026, el nivel más alto de toda la serie histórica relevada por el programa. El escenario se sustenta en precios firmes para el ganado gordo, costos de alimentación relativamente controlados y una sólida demanda internacional de carne vacuna.
Para Brasil, el crecimiento del confinamiento refleja una transformación estructural de la producción ganadera, que en menos de una década prácticamente duplicó el volumen de animales terminados bajo sistemas intensivos, fortaleciendo su capacidad para abastecer tanto al mercado interno como a los principales destinos internacionales de carne bovina.


