Las altas temperaturas y humedades que se están registrando en las dos regiones productivas del país de forma anticipada está aumentando la preocupación de los tambos por una disminución en la producción de leche.
“Hoy la lucha no es aumentar la producción, sino tratar de no bajar los niveles que se están produciendo”, destacó a Valor Agro Alejo Guichón, asesor de varios establecimientos dedicados a la lechería.
Explicó que la situación productiva de Paraguay venía siendo buena, sin embargo en los últimos 30 días el estrés calórico está afectando a los tambos que operan en sistemas de forraje y estabulación.
“Cuando las temperaturas superan los 33 a 34°c y la humedad es alta, eso afecta mucho el consumo de materia seca de las vacas y repercute fuerte en la producción”, contó Guichón.
Actualmente las estrategias de los productores lecheros es “buscar mecanismos para enfriar las vacas, mantener el consumo y las excelentes producciones que se dieron entre julio y septiembre en los sistemas de estabulación”, donde la mayor concentración de éstos se ubica en Campo 9.
Guichón comentó que “la producción de leche está estable”, con “una caída en la remisión en la región del Chaco y el norte de la Oriental”, mientras que “la zona sur de la Oriental está creciendo a pasos agigantados”
Finalmente, el especialista y asesor de tambos dijo que los números de las producciones estabuladas están siendo buenos, determinado principalmente por la relación del precio del maíz y el litro de leche: “Es importante saber cuántos kilos de maíz puedo comprar con un litro de leche, y hoy con el maíz a 140 dólares por tonelada y el litro de leche en 40 centavos de dólar llego a casi 3 kilos por litro. La relación es buena”.
Dijo que el costo de alimentación controlada es del 45% y la rentabilidad del 10%. “Son números buenos para el sector”, resaltó.


