El presidente del Senacsa, José Carlos Martin, afirmó durante su participación en la Asamblea Mundial de la Organización Mundial de Sanidad Animal, que Sudamérica realizó inversiones cercanas a los US$ 12.000 millones en los últimos 38 años para el control y erradicación de la fiebre aftosa, consolidando uno de los procesos sanitarios más importantes a nivel global.
La presentación se realizó en París, durante un panel internacional donde el titular de Senacsa y actual presidente del Comité Veterinario Permanente del Cono Sur (CVP) fue consultado sobre las inversiones ejecutadas por los países sudamericanos y los resultados alcanzados en materia sanitaria.
Martin recordó que el trabajo regional comenzó en la década de 1960 con la creación de Panaftosa, el centro especializado de la Organización Panamericana de la Salud con sede en Brasil, desde donde se inició el fortalecimiento sanitario del continente.
“Hace 65 años comenzamos a trabajar en programas de fiebre aftosa, no solo enfocados en vacunación, sino también en el fortalecimiento de laboratorios, servicios veterinarios y sistemas de vigilancia epidemiológica”, expresó.
El Presidente de Senacsa reconoció que el proceso tuvo etapas complejas y que en los primeros años se cometieron errores, aunque señaló que el gran cambio comenzó en 1988 con el lanzamiento del Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa (PHEFA).
En ese momento, Chile era el único país de Sudamérica reconocido oficialmente por la OMSA como libre de aftosa, mientras que el 98% del rodeo bovino regional todavía no contaba con estatus sanitario.
“A partir de allí comenzó un fuerte trabajo conjunto entre el sector público y privado, financiando programas sanitarios de largo plazo. Hoy, después de más de 35 años, el 85% del rodeo bovino sudamericano ya es reconocido como libre de fiebre aftosa sin vacunación y otros países avanzan en ese proceso de transición”, indicó.
Martin explicó que gran parte de las inversiones estuvieron vinculadas a campañas masivas de vacunación sostenidas durante décadas en países como Paraguay, Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia, con esquemas de dos campañas anuales e incluso tres aplicaciones por año en algunos períodos.
Asimismo, resaltó como “estratégica” la alianza entre el sector público y privado para sostener los programas sanitarios. “En Sudamérica tenemos democracias jóvenes y nuestras instituciones siguen creciendo. Por eso fue esencial construir alianzas sólidas con el sector privado, no solamente para la aftosa, sino también para otros programas sanitarios”, sostuvo.
El titular de Senacsa también destacó que el actual objetivo regional es lograr que toda América quede libre de fiebre aftosa para el año 2030, meta establecida en el cuarto y último programa PHEFA.
Dentro de ese proceso, mencionó la creación de un banco regional de vacunas en Panaftosa, aprobado en agosto de 2025, que ahora avanza hacia su implementación operativa para responder rápidamente ante eventuales emergencias sanitarias.
Finalmente, Martin subrayó un dato que calificó como “contundente” sobre los resultados alcanzados por la región. Según registros del sistema WAHIS de la OMSA, en los últimos 10 años se reportaron más de 3.000 focos de fiebre aftosa en el mundo, afectando a más de 3 millones de animales.
“América registró solamente un caso dentro de esos más de 3.000 brotes reportados a nivel global. Ese número demuestra el enorme compromiso y el enorme esfuerzo que realizaron tanto el sector público como el privado para sostener este programa sanitario”, concluyó.


