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“El futuro de la avicultura es muy difícil si las autoridades no combaten el contrabando”

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“El futuro de la avicultura es muy difícil si las autoridades no combaten el contrabando”

El sector avícola pasa por un momento muy complicado por el contrabando, un problema que se agudizó en los últimos dos años. “La situación obligó a muchas granjas a cerrar sus puertas y también las industrias corren peligro”, manifestó Ceferino Méndez, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Pollos (APPEP). Además apuntó: “Hay pollos que no sabemos si cuentan con las condiciones de salubridad e inocuidad necesarias, se está poniendo en peligro la salud pública”.

¿Cómo cerró el año 2021 para el sector avícola?

Realmente cerró muy complicado porque el contrabando nos está haciendo aguas por todos lados. Las industrias bajaron sus ventas un 40% por este problema y eso hizo que varias granjas cerraran. Esta es la tendencia y no estamos viendo una luz al final del túnel; incluso, va a ser peor cuando se abran las fronteras.

¿Es posible competir con los productos de contrabando?

Es imposible, no se puede bajo estas condiciones. La caja de pollos de contrabando se está trayendo a 80.000 guaraníes; mientras que la caja de producción nacional cuesta 140.000 guaraníes. Esa es la diferencia que existe y contra esto tenemos que competir. El precio de los pollos de contrabando representa menos que el costo de las industrias y hace muy difícil la competencia para las mismas industrias y para los criadores, y ante este escenario hay granjas que están cerrando y eso significa una disminución de la mano de obra. No podemos bajar los precios porque tenemos costos muy altos y los pollos que entran de contrabando tienen costos subsidiados. La industria también está en peligro porque no van a aguantar mucho tiempo si sigue este problema.

A esta situación negativa, ¿cómo afectaron al sector otros sucesos como, por ejemplo, el paro de camiones?

El paro de camioneros registrado hace algunos meses también afectó al sector porque muchas granjas se quedaron sin su balanceado y eso complicó a la parte nutricional, a la producción y a la comercialización; registrándose importantes pérdidas. Después salimos de eso y se recrudeció el contrabando. Estábamos acostumbrados al contrabando sólo en el Alto Paraná pero hoy en día hay contrabando hasta por Clorinda y están ingresando cajas de carne bovina y pollo. En el Mercado de Abasto y en los Supermercados de Gran Asunción hay pollos argentinos y no sabemos si cuentan con todas las condiciones de salubridad e inocuidad necesarias, si mantuvieron la cadena de frío y se está poniendo en peligro la salud pública.

¿Qué respuestas ven en las autoridades?

Realmente la situación es preocupante porque los que tienen que hacer su trabajo no hacen nada. Ya nos cansamos de pedir pero nadie controla y los productos pasan sin problemas.

¿Cuál es la incidencia directa de esta disminución de las ventas?

Si la industria vende 40% menos hace que te cargue menos pollos. También los costos se están complicando, y la situación del sector es aún más difícil. Ante este panorama los productores analizan si es necesario seguir endeudándose porque no se avizora un buen horizonte, dado que ya venimos de dos años muy complicados. Veo un panorama muy difícil para la avicultura si es que las autoridades no se ponen las pilas y hacen un combate frontal contra el contrabando.

¿La producción nacional se vio afectada?

Toda esta situación tuvo sus efectos y al menos 10 granjas salieron del circuito. Hay muchas inversiones que se realizaron, los galpones son de primer nivel y tenemos una producción de alta calidad; sin embargo, toda esta situación está golpeando fuertemente al sector.

¿Las exportaciones no representan un alivio ante esta situación?

No veo grandes volúmenes de exportación. Para que estemos mejor, tenemos que estar por encima de los dos dígitos en ingresos por exportaciones. Las industrias tienen que enfocarse en exportar porque eso va a ser la salida al problema y no enfocarse tanto en el mercado local. Hay mercados muy interesados como Chile y hay que apuntar a habilitar ese tipo de destinos. Chile exporta el 80% de su producción de pollos y tiene un buen volumen de importación. Hoy en día es muy poco lo que se exporta y el volumen de 3 o 4 millones de dólares no tiene gran incidencia en el negocio avícola. Si vamos a empezar a hablar de exportación tenemos que estar por encima de los 15 o 20 millones de dólares.

¿Por qué no se pueden aumentar los volúmenes de exportación?

Las industrias se cerraron mucho a comercializar en el mercado nacional y se descuidó un poco el mercado internacional. Hoy en día las dos únicas industrias que exportan son Pechugón y Pollpar. Deberíamos mirar más hacia afuera y trabajar con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) en los mercados como Chile, a quien podemos vender muy bien.

¿Hay mercados premium a quienes podemos apuntar?

Tenemos que mejorar nuestro estatus sanitario. Hay que mirar como ejemplo a la carne bovina que mediante una alianza público-privada hizo el trabajo sanitario para poder estar en los mejores mercados. Chile sería un buen objetivo que podemos mirar, está cerca y tenemos la experiencia de la carne bovina.

Nota de Revista ARP.