Minerva Foods avanza en una estrategia de mayor integración de su cadena productiva en Sudamérica, con Paraguay y Argentina entre los países donde la compañía proyecta ampliar sus operaciones de feedlot. Paralelamente, la empresa elevó sus inventarios de carne en mercados estratégicos como China y Estados Unidos hasta alcanzar niveles históricos.
La estrategia fue explicada por los principales ejecutivos de Minerva durante la presentación de resultados del segundo trimestre y apunta a fortalecer tanto el abastecimiento de ganado como la capacidad de comercialización en mercados sujetos a cuotas y restricciones, de acuerdo con información publicada por Globo Rural.
“Es parte de la estrategia de Minerva estar más posicionada en el upstream y el downstream”, afirmó el presidente ejecutivo de Minerva Foods, Fernando Galletti de Queiroz. El ejecutivo agregó que este posicionamiento cobra especial importancia en los mercados más relevantes sujetos a sistemas de cuotas.
Dentro de este esquema, Paraguay aparece como uno de los países donde Minerva busca ampliar sus operaciones de feedlot, con el objetivo de fortalecer la disponibilidad de materia prima para sus plantas industriales. Argentina también integra esta estrategia, donde la compañía pretende consolidar una participación importante mediante corrales propios y la posibilidad de recibir hacienda de terceros.
El movimiento adquiere relevancia en un contexto regional donde la disponibilidad de ganado comienza a convertirse en un factor cada vez más determinante para las industrias frigoríficas. Una mayor participación en sistemas de engorde permitiría a Minerva incrementar la previsibilidad sobre el abastecimiento y la terminación de los animales.
La compañía también adoptó una posición más agresiva en materia de inventarios. Ante el prácticamente agotamiento de la cuota de carne vacuna brasileña hacia China, Minerva acumuló mercadería anticipadamente para mantener capacidad de venta en el mercado asiático.
El director financiero de la empresa, Edison Ticle, indicó, según Globo Rural, que Minerva “nunca había tenido inventarios tan altos como los actuales”. Durante el segundo trimestre, la compañía registraba además entre R$ 600 millones y R$ 700 millones en ventas pendientes de cobro, vinculadas a cargas que serán liquidadas una vez que lleguen a destino.
Ticle proyectó una realización de hasta R$ 3.000 millones de estos stocks durante el tercer trimestre. Ese proceso permitiría reducir el apalancamiento de la empresa desde aproximadamente 2,9 veces el EBITDA hasta un rango de entre 2,2 y 2,3 veces hacia finales del año.
Pese al agotamiento de la cuota brasileña, Minerva anticipó que esto no necesariamente significará una caída de sus ventas hacia China. La estructura regional de la compañía le permite continuar atendiendo al gigante asiático desde sus operaciones ubicadas en Argentina y Uruguay.
La diversificación geográfica también adquiere importancia para el mercado europeo. Frente a las restricciones que afectan a Brasil relacionadas con el uso de antimicrobianos, la compañía dispone de producción originada en otros países de Sudamérica para sostener su participación comercial.
Otro aspecto destacado por los ejecutivos es la flexibilidad comercial de sus plantas. Ticle explicó que gran parte de las unidades habilitadas para China también cuentan con certificación para exportar hacia Estados Unidos, permitiendo a la empresa capturar oportunidades en ambos destinos sin necesidad de redireccionar importantes volúmenes hacia el mercado interno brasileño.
Para Paraguay, la expansión proyectada de los feedlots coloca nuevamente el foco sobre la integración entre producción e industria. En un escenario regional donde la disponibilidad de hacienda gana protagonismo, contar con mayor control sobre el abastecimiento y la terminación de los animales se convierte en una herramienta estratégica para sostener los niveles de faena y aprovechar las oportunidades que presenta el mercado internacional.


