El mercado paraguayo de haciendas gordas de exportación cerró la semana con un comportamiento variable entre las industrias frigoríficas, en un escenario donde algunas plantas mantienen una mayor presión de compra y convalidan mejores valores, mientras otras muestran una postura más conservadora, buscando contener nuevas subas en las cotizaciones.
De acuerdo con el relevamiento de Valor Agro, las referencias de base para machos y vaquillas se ubicaron entre US$ 5,35 y US$ 5,40 por kilo carcasa, con diferencias según la industria, las condiciones comerciales y las características de los lotes negociados. El mayor porcentaje de los acuerdos se cierran con bonificaciones del 3% para animales terminados a pasturas y del 5% para haciendas provenientes de confinamiento. En tanto, las vacas gordas presentan una referencia de US$ 5,15 por kilo al gancho.
El cierre semanal estuvo marcado por posiciones comerciales diferentes entre los frigoríficos. Por un lado, algunas plantas continúan pujando por ganado terminado, ofreciendo mejoras en los valores para asegurar determinados lotes y cubrir sus necesidades de faena.
Incluso, se informó a Valor Agro que algunas plantas llegaron a hacer cierres importantes de ganado de corral y en volumen cercano a los US$ 6 por kilo a la carne.
En contrapartida, otras industrias buscan quitar presión al mercado, administrando sus compras y especulando con la posibilidad de contener los precios o generar ajustes a la baja. Esta postura está vinculada, en parte, con los resultados de las negociaciones comerciales para la próxima temporada de faena kosher.
En cuanto a los ingresos de animales, las industrias presentan escalas relativamente completas para los últimos días de octubre, mientras que algunas plantas ya comenzaron a negociar haciendas con entregas previstas para los primeros días de noviembre.
La faena de octubre supera las 91.000 cabezas, pero opera al 40% de su capacidad
En paralelo, la actividad industrial mantiene niveles moderados. De acuerdo con el tablero de faena de frigoríficos de exportación de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), elaborado con datos preliminares del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre el 1 y el 20 de octubre se procesaron 91.592 bovinos, con una utilización del 40% de la capacidad instalada.
El volumen acumulado representa un incremento del 7% frente al mismo período de septiembre, equivalente a 5.911 cabezas adicionales. Sin embargo, la actividad permanece por debajo de los registros observados en varios meses anteriores.
Como referencia, julio alcanzó una faena de 190.839 cabezas, con una utilización del 53% de la capacidad industrial, mientras que agosto registró 158.471 animales y septiembre cerró con 123.308 bovinos. Cabe señalar que el dato de octubre corresponde únicamente a los primeros 20 días del mes.
En cuanto al comportamiento más reciente, el lunes 19 de octubre se faenaron 8.308 bovinos y el martes 20 la actividad aumentó a 8.788 cabezas, con una utilización diaria de la capacidad industrial del 65%.
En el acumulado de 2026, la faena de los frigoríficos de exportación alcanzó 1.455.289 bovinos al 20 de octubre, una reducción del 21% frente al mismo período del año anterior, equivalente a 384.626 animales menos.
Una oferta más limitada
Este menor volumen de actividad durante el año refleja un escenario de oferta más limitada de ganado terminado, con productores reteniendo vientres (la caída de hembras representó más del 70% de la baja de la faena); mientras las industrias ajustan su ritmo operativo de acuerdo con la disponibilidad de hacienda y las condiciones comerciales.
De cara a las próximas semanas, el mercado estará atento al comportamiento de las compras industriales, la disponibilidad de animales para faena y el inicio de las operaciones kosher, factores que podrían determinar la evolución de las cotizaciones durante noviembre.
Por el momento, el mercado mantiene referencias firmes, pero sin una posición uniforme de la industria: mientras algunas plantas buscan asegurar hacienda con mejores precios, otras procuran moderar la demanda y evitar una mayor presión alcista sobre el ganado gordo.


