El negocio del confinamiento atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre en Paraguay, condicionado principalmente por el comportamiento del tipo de cambio, la firmeza de la reposición y la necesidad de una mejora adicional en el precio del ganado gordo, analizó Henrique Junqueira, propietario de Nelore Estrellita, durante una entrevista en Valor Agro.
El empresario sostuvo que, pese a los buenos valores internacionales de la carne y los precios históricamente altos del ganado gordo, la caída del dólar modificó completamente la ecuación económica del invernador y del confinador.
“Vendemos el gordo en dólares y compramos el desmamante y todos nuestros gastos en guaraníes. El dólar salió de Gs. 8.000 para abajo de Gs. 6.000 y eso inviabilizó el negocio”, afirmó.
Según Junqueira, el impacto cambiario terminó deteriorando fuertemente el poder de compra del productor, incluso en un contexto donde el ganado se comercializa en niveles cercanos a los US$ 4,80 por kilo.
“Con el cambio hoy en día, vender un animal a US$ 4,80 está peor que un año atrás que vendíamos a US$ 3,50”, aseguró.
El productor explicó que actualmente el mercado enfrenta tres posibles caminos para volver a encontrar equilibrio: una recuperación del dólar, una baja en el precio de la reposición o una valorización adicional del ganado gordo.
Sin embargo, descartó una corrección importante en el valor del ternero y sostuvo que la cría finalmente está atravesando un momento favorable luego de varios años complejos.
“El desmamante está en el precio justo. Ahora es la hora del criador de ganar plata”, expresó.
En esa línea, consideró que el ternero seguirá firme tanto en Paraguay como en el Mercosur debido a la limitada expansión del stock ganadero frente al crecimiento del consumo mundial de carne vacuna.
“Creo que el consumo crece mucho más que el crecimiento del hato ganadero y esa reposición no es tan sencilla”, indicó.
Junqueira remarcó que la rentabilidad del confinamiento dependerá en gran medida de una mejora en el precio del gordo, aunque reconoció que la ecuación todavía sigue siendo ajustada incluso en escenarios cercanos a los US$ 5 por kilo.
“Un gordo a US$ 5 con un dólar a Gs. 6.000 todavía precisa una reposición más barata para cerrar bien los números”, comentó.
A pesar de eso, manifestó que existe margen para que el ganado paraguayo continúe valorizándose y permita recuperar dinamismo en toda la cadena.
“Ojalá que toda la cadena vuelva a ganar: el frigorífico, el invernador y el criador”, afirmó.
Respecto a la estrategia productiva de Nelore Estrellita, Junqueira señaló que actualmente el confinamiento opera con un volumen muy reducido, aprovechando las excelentes condiciones pastoriles generadas por las lluvias.
“Estamos con el confinamiento casi vacío. Las pasturas están hermosas y no justifica sacar esos animales de la pastura para meterlos en confinamiento”, explicó.
La empresa optó por retrasar el ingreso de animales al corral mientras espera una mayor claridad sobre el comportamiento del mercado y las variables económicas.
“Hoy está muy incierto. Podemos ganar plata como perder plata”, concluyó.


