El primer semestre dejó una combinación poco habitual para el negocio ganadero paraguayo: excelente clima, una producción agrícola favorable, precios históricamente altos para la hacienda y un fuerte movimiento de inversiones tanto en la cría como en la terminación.
Desde Sudameris Rural consideran que el escenario marca el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento y que las perspectivas para la segunda mitad del año continúan siendo positivas.
Para Juan Molinas, más allá del impacto generado por la caída del tipo de cambio, las variables productivas siguen mostrando señales favorables para quienes apuestan por expandir sus sistemas. “Fue un semestre bastante auspicioso. Consideramos que estamos al pie de un cambio de ciclo”.
El ejecutivo explicó que las abundantes lluvias, la recuperación de la humedad en los campos, una buena campaña agrícola y una importante cosecha de maíz están generando condiciones muy favorables para que la ganadería continúe creciendo.
“Tenemos una zafra muy buena, con precios moderados a buenos, que repercuten directamente de manera positiva sobre la ganadería. También vemos muchas proyecciones de inversión en retención de vientres, compra de reproductores y productores que se están posicionando para crecer en la cría”, afirmó.
Desde la visión del banco, el movimiento no se limita únicamente a los establecimientos de cría. También observan una fuerte dinámica en los sistemas intensivos de producción de carne.
Molinas aseguró que numerosos productores están ampliando la capacidad de encierre de sus establecimientos y financiando capital de trabajo para aprovechar las oportunidades que ofrece el negocio. “Estamos viendo crecimiento en cantidad de cabezas y nuevas inversiones en infraestructura para ampliar la capacidad de los feedlots. Mucha gente ya está comprando maíz y tomando créditos para terminar el año con la hacienda encerrada”.
En cuanto al tipo de cambio, reconoció que la caída del dólar sorprendió al mercado y obligó a muchos empresarios a revisar sus estrategias financieras, aunque consideró que actualmente el mercado atraviesa una etapa de mayor estabilidad.
“Hoy estamos con un dólar bastante estable. No creemos en una baja importante por debajo de estos niveles, pero tampoco esperamos un repunte muy significativo en el corto plazo”, indicó.
Ante este escenario, destacó la importancia de utilizar herramientas financieras que permitan administrar el riesgo cambiario y mejorar la previsibilidad de las empresas. “Muchos productores tuvieron que replantear cómo financiarse, si en dólares o en guaraníes, y hoy cada estrategia depende de la realidad de cada empresa. También estamos viendo un crecimiento importante en el uso de operaciones forward para cubrir el tipo de cambio”, apuntó.
Uno de los segmentos donde Sudameris Rural observa mayor dinamismo es el financiamiento para la retención de vientres y el crecimiento del rodeo de cría, impulsado tanto por líneas de la Agencia Financiera de Desarrollo como por recursos propios de la entidad. “Es uno de los productos que más movimiento tuvo durante el primer semestre y creemos que esa tendencia va a continuar”, agregó Molinas.
Según explicó, el desafío pasa por ofrecer herramientas adaptadas a los ciclos biológicos de la ganadería, con plazos largos, períodos de gracia y cronogramas de pago ajustados al flujo de cada establecimiento.
Al analizar el panorama general, Molinas entiende que toda la cadena muestra señales de crecimiento y que la mayor expectativa pasa por producir más terneros e intensificar la producción de carne. “Esperamos un segundo semestre con mayor fuerza para la producción. Hay mucho todavía por hacer y vamos a seguir apoyando al sector como siempre”, afirmó.
Para Sudameris Rural, la combinación de buenos fundamentos productivos, disponibilidad de financiamiento, inversiones en infraestructura y un mercado firme configura un escenario que mantiene el optimismo para el resto de 2026 y posiciona a la ganadería paraguaya en una nueva etapa de expansión.


