La decisión de la Casa Blanca de flexibilizar aranceles para determinadas importaciones de carne bovina volvió a generar movimientos en el comercio internacional y abrió un nuevo escenario para los países exportadores del Mercosur, en un contexto donde Estados Unidos necesita mantener abastecido su mercado interno ante una menor oferta ganadera local.
Brasil aparece como el principal beneficiado por la medida debido a su volumen exportador, competitividad y fuerte posicionamiento internacional, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay observan un escenario que podría sostener los precios internacionales y generar nuevas oportunidades comerciales.
El consultor argentino Víctor Tonelli, uno de los analistas más reconocidos del mercado regional de carnes, aseguró a Valor Agro que el contexto estadounidense seguirá siendo altamente demandante para la carne importada. “Estados Unidos hoy es el segundo principal importador de carne del mundo después de China”, afirmó el especialista, al analizar el impacto que puede tener cualquier cambio comercial o arancelario sobre el mercado global.
Tonelli remarcó además que el mercado norteamericano atraviesa una situación estructural de alta necesidad de abastecimiento. “Estados Unidos va a importar este año entre 2,3 y 2,4 millones de toneladas de carne, un volumen récord, nunca antes visto”, sostuvo.
En ese escenario, el analista consideró que las modificaciones comerciales hacia Brasil pueden generar nuevas oportunidades para otros exportadores de la región. “Si mantiene fuera de la cancha a Brasil, se abren oportunidades para el resto de los exportadores”, expresó.
Sin embargo, Tonelli también advirtió que cualquier restricción fuerte sobre Brasil puede terminar generando una mayor competencia en otros mercados internacionales. “La carne que no entre a EE.UU. se redireccionará a destinos como Asia, donde competimos directamente, y Brasil puede ser mucho más agresivo en precios”, señaló recientemente en diálogo con Valor Agregado.
El especialista sostuvo además que el mercado internacional atraviesa un momento favorable para la carne vacuna debido a que la demanda mundial crece a un ritmo mayor que la oferta. “La demanda crece más rápido que la oferta”, afirmó Tonelli, anticipando un escenario de firmeza para los precios internacionales durante los próximos años.
Brasil parte con ventaja en este nuevo escenario por su escala productiva y capacidad exportadora. Además, distintas lecturas del mercado consideran que la flexibilización arancelaria forma parte de una estrategia estadounidense para contener la inflación alimentaria interna, en un momento donde los valores de la carne en EE.UU. continúan históricamente altos.
Argentina aparece expectante principalmente por el posible efecto indirecto sobre los precios internacionales y por eventuales mejoras en condiciones de acceso. Uruguay y Paraguay, en tanto, siguen atentamente la evolución del mercado estadounidense, entendiendo que cualquier cambio en los flujos globales puede impactar sobre la competencia y las oportunidades comerciales.
De hecho, Paraguay viene consolidando su presencia en Estados Unidos luego de la reciente reapertura de ese mercado, mientras que Uruguay mantiene una destacada participación con carne de alto valor agregado.
El nuevo contexto también vuelve a poner sobre la mesa la importancia estratégica del Mercosur dentro del comercio mundial de proteína animal. La región concentra una parte relevante de las exportaciones globales de carne vacuna y aparece cada vez más posicionada frente a una demanda internacional firme y una oferta mundial más limitada.
Tonelli incluso proyectó que el escenario continuará siendo favorable para los valores ganaderos. “Podemos ver oscilaciones de 10, 20 o 30 centavos, pero dentro de una firmeza estructural”, afirmó el consultor.


