El mercado paraguayo del ganado gordo de exportación mantiene una marcada tendencia alcista, impulsado por la fuerte presión de compra de la industria frigorífica frente a una oferta de hacienda que continúa siendo limitada.
Las referencias volvieron a corregirse hacia arriba y, dependiendo del volumen, la calidad y las condiciones comerciales, ya aparecen operaciones próximas a los US$ 5,45 por kilo carcasa.
De acuerdo al relevamiento de Valor Agro, las bases de compra de las industrias se posicionan entre US$ 5,15 y US$ 5,20 por kilo carcasa para machos y vaquillas, mientras que para las vacas la referencia se ubica sobre los US$ 5,00 por kilo gancho.
Sin embargo, el mercado efectivo se encuentra por encima de esos valores en el grueso de las operaciones. Fuentes vinculadas al negocio señalaron que existen acuerdos por lotes especiales, tanto provenientes de sistemas pastoriles como de confinamiento, con precios máximos que están oscilando entre US$ 5,40 y US$ 5,45 por kilo carcasa.
La firmeza responde principalmente a la necesidad de las plantas frigoríficas de asegurar materia prima para las próximas semanas. La industria mantiene compromisos comerciales que deberá atender, al menos, hasta finales de agosto, período en el que comenzará el retiro de las cuadrillas kosher que actualmente operan en Paraguay.
En ese contexto, el mercado estima que todavía podría observarse entre una y dos semanas de fuerte presión compradora, escenario que mantiene abierta la posibilidad de nuevas negociaciones al alza mientras las industrias compiten por asegurar los lotes disponibles.
Del lado de la oferta, la disponibilidad de ganado terminado continúa siendo ajustada. El productor no enfrenta actualmente una necesidad generalizada de desprenderse de la hacienda y las buenas condiciones productivas permiten, en muchos casos, disponer de mayor margen para administrar las ventas y esperar mejores oportunidades comerciales.
A esta situación se agregan las lluvias registradas en distintas regiones productivas, que si bien representan una señal positiva para los campos y la producción forrajera, también generan dificultades logísticas para sacar determinados lotes y trasladarlos hacia las plantas frigoríficas.
La combinación entre escasez de oferta, mejores condiciones productivas, problemas puntuales de logística y una industria que necesita completar sus programas de faena y exportación terminó fortaleciendo nuevamente la posición comercial del productor. Así, el ganado gordo paraguayo atraviesa una de las etapas de mayor firmeza de los últimos meses.


