La recuperación del stock bovino paraguayo dependerá mucho más que de una buena preñez. Para Jesús Larré, director de Grupo Gecal, el verdadero desafío de la cría pasa por aumentar la cantidad de kilos de ternero destetados por vaca expuesta, un indicador en el que el país todavía muestra un importante atraso productivo.
Si bien destacó el excelente momento que atraviesa la cría, impulsada por buenos precios del ternero, una marcada retención de vientres y elevados porcentajes de preñez, advirtió que esos resultados pierden impacto cuando la mortandad de terneros continúa siendo elevada y los pesos al destete permanecen bajos.
“En Paraguay ni siquiera estamos en 100 kilos de terneros destetados por cada vaca expuesta. Es un número agresivo, pero es la realidad y es ahí donde tenemos que trabajar”, afirmó.
Larré explicó que hoy muchos establecimientos logran porcentajes de preñez de entre 85% y 90%, favorecidos por una buena disponibilidad de pasturas tanto en el Chaco como en la Región Oriental. Sin embargo, señaló que esos buenos resultados reproductivos muchas veces terminan diluyéndose por las pérdidas que ocurren entre la gestación y el destete.
“Estamos con muy buenas preñeces, pero después terminamos con poco más del 60% de destete. Ahí está el principal cuello de botella que tiene hoy la ganadería paraguaya”, sostuvo.
El empresario y productor ganadero remarcó que la elevada mortandad de terneros continúa siendo uno de los principales problemas de la cría nacional. Incluso indicó que en numerosos establecimientos todavía se considera normal perder cerca del 20% de los nacimientos, cuando el objetivo debería ser reducir esa cifra a niveles cercanos al 10 o 12%, aunque seguirán siendo altos.
“Nuestro principal drama hoy son las mermas. Tenemos que estar concentrados durante todo el proceso, desde la preñez hasta el destete. Una desconcentración termina costando un ternero y después ese resultado ya no se recupera”, expresó.
Según Larré, la mejora de estos indicadores no depende de una única herramienta, sino del trabajo conjunto sobre la nutrición, la sanidad, el manejo, la atención durante las pariciones y la correcta utilización de genética.
En ese sentido, explicó que la selección de reproductores con facilidad de parto representa un aspecto importante, aunque aclaró que no toda la responsabilidad puede recaer sobre los toros.
“Muchas veces le echamos toda la culpa al toro, pero él solamente aporta el 50% de la genética. También estamos formando las futuras madres del rodeo y esas decisiones tienen impacto durante muchos años”, indicó.
Otro aspecto que consideró determinante es el peso de los terneros al destete. Para el especialista, existe una enorme diferencia económica entre destetar animales de 140 o 150 kilos y lograr terneros de 240 o 250 kilos.
“El negocio está en producir más kilos de ternero. Ese es el indicador que realmente mide la eficiencia de la cría. Estamos hablando de cientos de dólares de diferencia por vaca cuando aumentamos el peso al destete y reducimos las pérdidas”, aseguró.

Larré sostuvo que existen experiencias exitosas en establecimientos paraguayos que, incluso reduciendo la carga de vientres, consiguieron incrementar significativamente la producción de kilos de ternero por hectárea gracias a una mejor planificación y manejo.
Finalmente, consideró que las buenas condiciones forrajeras, la mayor demanda de genética y el interés de los productores por anticipar los servicios de primavera generan un escenario favorable para seguir mejorando la productividad. No obstante, insistió en que el verdadero desafío será mantener el foco sobre el indicador que, a su criterio, definirá el futuro de la ganadería paraguaya.
“Podemos tener excelentes porcentajes de preñez, pero si no aumentamos los kilos de ternero destetados por vaca expuesta, seguiremos dejando una enorme cantidad de producción en el camino”, concluyó.


