En un contexto de precios internacionales firmes para la carne, el mercado ganadero paraguayo atraviesa tensiones marcadas por la caída de la faena y una reciente corrección a la baja en las ofertas de la industria frigorífica.
Para Federico Maisonnave, productor y asesor ganadero, la actual dinámica no responde a fundamentos comerciales claros y refleja una estrategia deliberada de las plantas para contener los valores del ganado. “No tiene ninguna lógica que estés comercializando carne a precios altos, los más altos de la historia del Paraguay, y en una semana bajes 20 o 30 centavos la oferta por la hacienda”, cuestionó.
El productor señaló que este comportamiento solo es posible en un escenario donde la industria tiene una posición dominante en el mercado. “Evidentemente han demostrado que tienen una posición de dominancia fuerte y hacen lo que más les conviene, que es abrir la brecha entre la compra y la venta”, afirmó.
Esta situación se da en paralelo a una marcada caída de la actividad industrial, con niveles de faena hasta 25% inferiores en el primer trimestre y plantas operando por debajo de su capacidad instalada.
Sin embargo, Maisonave advirtió que esta estrategia tiene límites. “No creo que puedan aguantar mucho más con estos niveles de faena. El frigorífico va a necesitar hacienda”, sostuvo.
En cuanto a las perspectivas de precios, el productor fue claro en que Paraguay debería alinearse con la tendencia regional, donde los valores vienen en ascenso, impulsados por una fuerte demanda global.
En ese sentido, mencionó como referencia el comportamiento del índice regional elaborado por Faxcarne, que ha superado niveles históricos. “Por el valor de exportación y los contratos que se están cerrando, el precio debería estar por arriba de los 4,80 a 5 dólares como mínimo, y quizás algún centavo más también”, proyectó.
Además, subrayó que incluso con esos valores la industria seguiría teniendo márgenes positivos. “Así todo, la industria podría estar sacando un margen razonable por el trabajo que hace”, indicó.
Desde el lado de la producción, el contexto climático también juega a favor de una mayor capacidad de resistencia. “Hoy el productor tiene pasto, tiene campos y tiene opciones, no es solo la industria”, remarcó.
Finalmente, Maisonnave insistió en que el mercado internacional ofrece una oportunidad única que debería trasladarse al productor. “Hay un déficit de carne muy grande a nivel mundial y la carne paraguaya está muy cotizada. Es hora de que esos precios se transfieran al sector productivo”, concluyó.


