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Pérdidas reproductivas en bovinos y utilización de vacunas

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Pérdidas reproductivas en bovinos y utilización de vacunas

Por Gustavo Lagioia | Gerente de servicio técnico de Biogénesis Bagó LATAM.

El objetivo de todo criador es obtener la mayor cantidad de terneros destetados (un ternero por vaca por año) y con el mayor peso posible.

Si evaluamos los índices productivos en distintas zonas del país, nos encontramos con diferencias muy marcadas entre ganaderos que producen de manera más eficiente y aquellos que no lo logran. La mayor eficiencia necesariamente va acompañada de una mayor incorporación de tecnologías disponibles, como, por ejemplo, la prevención de enfermedades infecciosas con vacunas de calidad, que resultan de alto impacto y baja inversión.

Infertilidad, muerte embrionaria temprana, abortos y muerte de terneros al poco tiempo de nacer pueden ser consecuencia de múltiples factores: enfermedades infecciosas, aspectos nutricionales, metabólicos, tóxicos, climáticos, factores de estrés, geneticos y de manejo.

En esta oportunidad trataremos la sanidad en el rodeo de cría por lo que consideraremos las enfermedades que pueden generar pérdidas económicas por menor índice de preñez, mermas tacto-parición y pérdidas al periparto.

Estas pérdidas, se pueden generar por enfermedades que impactan en la reproducción en distintos momentos:

– Durante el Servicio: la pérdida se traduce en bajo porcentaje de preñez.

– Durante la gestación: animales con preñez confirmada al tacto que abortan, se denominan pérdidas tacto-parición.

– En el periparto: aquellas que afectan al ternero desde el parto y provocan muerte a las pocas horas de nacer. Junto con otras enfermedades propias de los terneros constituyen las pérdidas parto-destete.

Es importante destacar el valor del asesor veterinario en el diagnóstico y diseño de estrategias de prevención y control.

El manejo de esta problemática debe considerarse integralmente, justamente por su multicausalidad. Considerando la infertilidad, pérdida de la gestación o muerte perinatal un síntoma del problema, se debe evaluar en cada rodeo su historial reproductivo, que permita consolidar algunos índices estándar y establecer los promedios reales de pérdidas en las diferentes categorías y momentos del ciclo. Sin información confiable resulta difícil, sino imposible, realizar un análisis de la situación y sus posibles causas.

Primer paso: un rodeo “organizado”. Un criador que pretende que su rodeo se torne más eficiente y se transforme en un “rodeo de punta” con indicadores de eficiencia en la “frontera” de su región debe considerar que no existen soluciones mágicas. Es un proceso que requiere convicción, esfuerzo y aprendizaje de todos los que están involucrados. Pero un primer objetivo puede ser un rodeo de cría con servicio estacionado, libre de enfermedades venéreas y de brucelosis, que realiza diagnóstico de preñez por palpación rectal y aplica un plan sanitario diseñado por un profesional veterinario.

Tanto las enfermedades venéreas como la brucelosis son enfermedades que producen pérdidas económicas enormes e impiden la evolución de un rodeo. Se deben y pueden erradicar.

Algunas consideraciones para tener en cuenta:

Enfermedades “Venéreas”

– Tricomoniasis: causada por el parásito Tritrichomonas foetus. Se ubica en prepucio y mucosa peneana de los toros y en las hembras en vagina, cuello uterino y útero. La infección se caracteriza por la repetición de celos a consecuencia de la muerte embrionaria. Al tacto se observa una fuerte caída en los porcentajes de preñez y un aumento de “preñeces cola”. En rodeos donde la enfermedad está establecida la categoría más afectada son las vaquillas de primer servicio.

– Campylobacteriosis (“Vibriosis”): Causada por Campylobacter fetus fetus y venerealis. En el toro, se localiza en el prepucio, glande y uretra y en las hembras se ubica en la vagina, cuello uterino, útero y oviducto. Al tacto se observa caída en los porcentajes de preñez y aumento de “preñeces cola” no tan extremos como en el caso de tricomoniasis.

En muchos rodeos están presentes las dos enfermedades juntas.

Prevención y control

– Antes del inicio del servicio, realizar un adecuado diagnóstico de “enfermedades venéreas” en los toros que ingresarán al servicio para las dos enfermedades.

– Toros infectados con tricomonas se deben descartar. En caso de campylobacteriosis los toros afectados se pueden tratar con antibióticos y volver a muestrear para verificar el resultado del tratamiento.

– En el caso de campylobacter, vacunación de las categorías susceptibles (machos y hembras).

Brucelosis

Provocada por la bacteria Brucela abortus, es una enfermedad endémica en muchos países del mundo que afecta gravemente a la producción, provocando abortos, metritis, infertilidad, disminución de la producción láctea y nacimiento de animales débiles o muertos. También tiene una importancia económica relevante en el comercio internacional tanto de animales vivos como de productos.

Por otro lado, constituye un problema en la salud pública ya que es una bacteria patógena para el hombre, constituyendo una zoonosis muy importante.

Prevención y control

La vacunación obligatoria de todas las terneras entre los 3 y 8 meses de edad con vacuna viva atenuada de Cepa 19 es la herramienta fundamental para controlar esta enfermedad. Pero, lamentablemente, si bien reduce el porcentaje de abortos (aproximadamente en un 80 %) y de nuevas infecciones (aproximadamente en un 60 %), no alcanza para eliminar la enfermedad del rodeo. Otra herramienta importante y complementaria son las vacunas de cepa RB51, que permiten ser utilizadas en animales adultos sin riesgo que, al diagnóstico, de un falso positivo. Para tener un real control de la enfermedad se debe complementar con el sangrado, diagnóstico serológico y eliminación de los animales positivos.

Un rodeo de cría “organizado” que alcanza estos objetivos no está libre de padecer otras enfermedades que afecten gravemente la reproducción. Algunas de ellas son prevenibles a través de la vacunación, cuando se utilizan productos de calidad en los momentos adecuados. Se describen en primer lugar aquellas enfermedades que pueden provocar pérdidas graves y que son prevenibles con vacunación.

Leptospirosis

Provocada por bacterias del género Leptospira. Es una zoonosis muy difundida, ésta se encuentra en muchos animales silvestres que actúan como reservorios. La fuente de infección son animales portadores que eliminan leptospiras al ambiente a través de la orina, contaminando el agua y alimento. En los bovinos, L. pomona, es el serovar más común en la región y ocasiona principalmente abortos en el último tercio de la gestación y muerte de terneros. Se han registrado brotes con hasta un 50 % de abortos y mortalidades de más de 100 terneros afectados por esta enfermedad.

Rinotraqueítis Infecciosa Bovina (IBR)

El virus de IBR tiene una distribución muy amplia. Si bien este agente puede determinar la aparición de diversos síntomas clínicos, a nivel reproductivo se manifiesta con infertilidad y abortos. Su “arma secreta” es su posibilidad de generar un estado de latencia en determinados ganglios nerviosos durante toda la vida del animal. Cuando los animales sufren estrés e inmunosupresión, el virus se reactiva y se transmite a animales susceptibles. Si bien la mayoría de las infecciones son subclínicas, cuando un animal preñado se encuentra por primera vez con el virus va a abortar. Por eso es importante mantener niveles de anticuerpos neutralizantes en momentos críticos a través de la vacunación.

Diarrea Vírica Bovina (BVD)

También está ampliamente distribuido en todos los rodeos. Sus “armas secretas” son muy diferentes a las del virus de IBR. Tiene la propiedad de infectar un feto en determinado momento de la gestación y dar origen a un ternero persistentemente infectado (animales PI). Estos animales eliminarán en todas sus secreciones enormes cantidades de virus perpetuando el ciclo en la naturaleza. Su otra arma es su enorme capacidad de mutación, generando nuevas variantes antigénicas capaces de evadir tanto la inmunidad natural como la generada a través de la vacunación.

La infección por el virus suele ser subclínica pero siempre cursa con inmunosupresión. Cuando un animal llega sin inmunidad a la edad reproductiva, la infección puede generar infertilidad, muerte embrionaria, momificación fetal, malformaciones congénitas, abortos y nacimiento de terneros PI. Por estas razones es importante vacunar para estimular al sistema inmune antes de los momentos críticos. La solución definitiva a esta enfermedad es la identificación y eliminación de los animales PI. Su elevado costo y el enorme riesgo de reintroducción limitan el uso de esta herramienta en la región.

Prevención y control

Definitivamente la vacunación es la herramienta más eficaz y económica para prevenir y disminuir el impacto de estas enfermedades. Pero deben ser parte de un plan sanitario diseñado por un profesional, basado en datos y evidencias diagnósticas propias de cada región y de cada establecimiento. Es fundamental utilizar productos de calidad reconocida, preservando la cadena de frío hasta la aplicación, que debe ser ejecutada por personal calificado. Pequeños errores o descuidos ponen en riesgo todo un plan de trabajo.

Otras enfermedades no prevenibles por vacunación

Probablemente la enfermedad más grave no prevenible por vacunación sea la neosporosis, una enfermedad parasitaria producida por Neospora caninum. Luego viene una larga lista de agentes (bacterias, virus y hongos) menos relevantes capaces de producir abortos en determinadas condiciones. Son agentes oportunistas que pueden provocar abortos esporádicos o graves si los favorecen condiciones ambientales. Alimentación con silo puede incrementar el riesgo de abortos y cuadros fatales por Listeriosis, producida por la bacteria Listeria monocitogenes. Alimentación con fardos enmohecidos puede incrementar el riesgo de abortos micóticos y cualquier condición que genere inmunosupresión aumentar el riesgo de infecciones por vía hematógena alcancen el útero gestante, maten al feto y generen un aborto.

Conclusiones:La situación climática reinante en los últimos años, con exceso de lluvias alternando con períodos de sequía importantes, ha ocasionado oscilaciones en la disponibilidad de forraje, comprometiendo la nutrición de los reproductores y que, junto con la intensificación de los sistemas de producción, hacen más susceptibles los rodeos de problemas infecciosos.

Es fundamental la prevención de enfermedades infectocontagiosas que afectan la fertilidad y la preñez de los rodeos. Esto se logra controlando las enfermedades venéreas, la brucelosis y previniendo aquellas enfermedades previamente descritas a través de la vacunación.

Todo el Plan Sanitario Preventivo en un establecimiento debe estar bajo la supervisión y ejecución de un Médico Veterinario.

La ganadería en Paraguay tiene un lugar relevante dentro de la economía del país. Tenemos los recursos humanos y tecnológicos para mejorar los índices productivos de nuestros rodeos.

Ser más eficientes se traduce en mayor rentabilidad para el productor, que derrama en el resto de la cadena, genera empleo genuino y beneficia a la economía nacional.

Cuando se espera a que las enfermedades aparezcan en un rodeo para tomar medidas preventivas, la pérdida económica y productiva ya se produjo.

Fuente: Valor Agro.