El mercado ganadero brasileño atraviesa un escenario de firmeza sostenida, con precios del ganado gordo que ya superan la barrera de los US$ 5 por kilo carcasa y una oferta limitada que presiona al alza.
“Hoy seguimos con una oferta de ganado gordo bastante escasa, con escalas de faena muy cortas, y ya estamos trabajando con novillos arriba de los 5 dólares, incluso en algunos lugares entre 5,10 y 5,20 dólares”, señaló a Valor Agro el economista y consignatario Fernando Petruzzi, con operaciones en Río Grande del Sul y Mato Grosso del Sul
Explicó que parte de esta suba también responde a la valorización del real frente al dólar, lo que ajusta los valores medidos en moneda estadounidense. Sin embargo, más allá del factor cambiario, remarcó que la escasez de animales terminados es el principal sostén del mercado.
En este contexto, la industria frigorífica comenzó a tomar medidas para intentar contener la suba del precio de la hacienda. “Se están dando muchas vacaciones colectivas, parando plantas para intentar presionar un poco al productor”, afirmó, aunque relativizó el impacto de estas estrategias.
“La cuenta sigue siendo positiva, Brasil sigue teniendo la carne más barata del mundo, entonces no creemos que eso logre una baja fuerte de los precios”.
De cara al segundo trimestre del año, el consignatario proyectó un escenario de equilibrio en niveles elevados. “Creemos que el precio se va a mantener arriba de los 5 dólares. La poca oferta no deja aflojar los valores, pero el poder adquisitivo del mercado interno tampoco permite que suba mucho más”, explicó.
Según Petruzzi, el consumo doméstico —que aún representa cerca del 70% de la faena en Brasil— aparece como el principal limitante: “Hay preocupación por la falta de plata en el mercado interno y además el pollo y el cerdo están más baratos, lo que genera sustitución”, indicó.
A su vez, anticipó que recién hacia el segundo semestre podría aparecer una mayor oferta, con la salida de ganado de las praderas de invierno, lo que podría generar cierta presión bajista. Hasta entonces, el mercado se movería en una franja relativamente estable.
“El escenario hoy es bastante similar en todo Brasil. Hacía tiempo que no veíamos precios tan alineados entre los distintos estados, todos cerca de los 5 dólares”, destacó.
Cría firme y exportación en pie como motor
En el segmento de la reposición, el panorama también es de firmeza, aunque con dinámicas propias. El ternero se ubica en torno a los US$ 3 por kilo en pie, sostenido principalmente por la fuerte demanda de exportación.
“La exportación de ganado en pie está muy firme, con Turquía como principal destino. Se están enviando terneros, vaquillonas preñadas y novillos para faena inmediata”, explicó.

Este flujo exportador, según Petruzzi, está reconfigurando el mercado interno. “Hoy prácticamente no existe el novillo sobreaño. Ese animal se fue como ternero a la exportación y está haciendo falta”, advirtió.
Al mismo tiempo, la relación entre el precio del gordo y la reposición comienza a tensionarse. “El gordo subió casi un dólar en la comparación interanual, pero el ternero no acompañó en la misma magnitud”, señaló.
Uno de los puntos clave del análisis es el impacto que estas dinámicas pueden tener sobre la oferta futura de hacienda. La salida de animales en pie, sumada a una creciente retención de vientres, configura un escenario de menor disponibilidad.
“Mucha gente está volviendo a meter hembras en la cría en lugar de mandarlas a faena, y eso va a generar una menor oferta de ganado hacia adelante”, sostuvo.
Además, advirtió que la exportación de animales casi terminados para faena inmediata genera un vacío en el corto plazo. “Ese ganado que hoy se va, en 30 o 60 días iba a ser para la faena local. Eso ya está haciendo falta”, remarcó.


