El presidente de la República, Santiago Peña, planteó que Paraguay debe avanzar hacia una relación comercial más directa con los mercados internacionales para su producción agrícola, con el objetivo de capturar mejores precios y trasladar una mayor proporción de ese valor hacia el productor.
Durante el lanzamiento oficial de la campaña de soja 2026/27, el mandatario sostuvo que el país debe profundizar la apertura de nuevos destinos para los granos, siguiendo una estrategia similar a la desarrollada en los últimos años para la carne paraguaya.
Peña remarcó que Paraguay cuenta con una producción agrícola de calidad y señaló que históricamente buena parte del grano paraguayo llegó al mercado internacional a través de grandes compañías comercializadoras. Según afirmó, esas empresas cumplieron un papel relevante en el desarrollo exportador, pero consideró que el país ahora debe avanzar hacia una nueva etapa.
“Tenemos que asegurarnos de que el grano que producimos en el Paraguay, que es de calidad, pueda llegar sin intermediarios a otros mercados, a mercados que nos van a pagar más”, expresó el Presidente.
Para Peña, la posibilidad de acceder directamente a nuevos compradores permitiría mejorar la captura de valor dentro de la cadena. “Ese dinero se va a trasladar al campo, al trabajador”, sostuvo al explicar el impacto que espera de una mayor diversificación comercial.
Dentro de esa estrategia, el mandatario destacó particularmente el potencial de Asia. Mencionó su reciente visita a Filipinas, un mercado de más de 100 millones de habitantes, y señaló que existe una demanda creciente por los alimentos que Paraguay tiene capacidad de producir.
La conexión con esos mercados también dependerá de la infraestructura. Peña sostuvo que el Corredor Bioceánico y la salida hacia los puertos del Pacífico pueden modificar significativamente la logística paraguaya y acercar al país a una de las regiones de mayor crecimiento en consumo de alimentos y proteínas.
El Presidente indicó además que la apertura comercial forma parte de una tarea que el Gobierno pretende profundizar mediante sus relaciones internacionales. Según explicó, los viajes oficiales y las gestiones externas buscan generar oportunidades de inversión, negocios y acceso a nuevos destinos para la producción nacional.
La apuesta es que ese proceso no quede limitado a la carne. “Está ocurriendo con la carne. Tiene que ocurrir también con nuestros productos agrícolas. Tiene que ocurrir con el grano”, afirmó.
Con una producción sojera que viene de alcanzar niveles históricos, el próximo desafío comercial que plantea el Gobierno es avanzar desde el crecimiento en volumen hacia una estrategia que permita vender mejor. Más mercados, mejores condiciones logísticas y una relación más directa con los compradores internacionales aparecen como las herramientas para intentar que una mayor parte del valor de la soja paraguaya quede dentro del país.


