La caída del tipo de cambio dejó de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una nueva realidad que obliga a replantear escenarios dentro de la producción agropecuaria, afirmó Luis Carlos Berino, economista e integrante del equipo de Investor Casa de Bolsa, quien aseguró que las proyecciones de la firma apuntan a un cierre de año con un dólar en torno a los G. 6.510 y con factores globales que seguirán limitando una recuperación más acelerada de la divisa estadounidense.
Durante una entrevista con Valor Agregado, Berino explicó que inicialmente se esperaba una corrección natural del mercado, pero que esa recuperación nunca llegó, obligando a reformular las proyecciones y a analizar un escenario completamente diferente al que predominó durante los últimos años.
“El comportamiento del dólar no responde solamente a factores paraguayos, sino a un proceso de devaluación generalizada de la moneda estadounidense a nivel global”, sostuvo.
Según explicó, uno de los elementos que más llamó la atención fue que la apreciación del guaraní no estuvo respaldada por los fundamentos tradicionales del comercio exterior o la balanza de pagos. Sin embargo, sí coincidió con un debilitamiento internacional del dólar frente a otras monedas y con cambios en la política económica impulsada por la administración de Donald Trump.
A esto se sumó otro factor menos visible pero igualmente relevante: la contracción de la liquidez en guaraníes dentro del sistema financiero paraguayo durante gran parte de 2025.
“Observamos una fuerte reducción de liquidez en guaraníes que llevó a muchos actores a refugiarse en dólares. Esa situación se fue normalizando hacia finales del año pasado, pero todavía estamos lejos de los niveles previos”, explicó.
En cuanto a las perspectivas para el segundo semestre, Berino señaló que el efecto de la cosecha de soja sobre el mercado cambiario irá perdiendo intensidad a medida que avance el año y que, por sí solo, ya no tendría capacidad para provocar una caída significativa adicional del tipo de cambio.
Tras la reunión semestral de análisis de Investor, la firma definió una proyección de cierre de año cercana a los G. 6.510 por dólar, aunque aclaró que se trata de un escenario sujeto a revisión permanente según evolucionen los acontecimientos internacionales.
Entre los factores que seguirán marcando la tendencia aparecen las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, la evolución de los conflictos geopolíticos y la estrategia económica norteamericana.
“La única forma que tiene Estados Unidos de convertirse nuevamente en un gran exportador es con un dólar más débil”, afirmó.
Respecto a las expectativas del sector productivo sobre una eventual intervención del Banco Central del Paraguay, Berino consideró que actualmente no existen fundamentos que justifiquen una acción directa sobre el mercado cambiario.
“El Banco Central tiene como principal objetivo preservar la estabilidad monetaria y hoy el guaraní está estable. La inflación se mantiene controlada y el comportamiento del dólar responde principalmente a factores globales”, señaló.
Para el economista, la convergencia entre las tasas de inflación de Paraguay y Estados Unidos también contribuye a que el ajuste natural se produzca a través del tipo de cambio y no mediante intervenciones monetarias.
Aunque evita poner fechas concretas sobre una eventual recuperación más importante del dólar, Verino entiende que el escenario de una moneda estadounidense relativamente débil podría extenderse durante varios años.
“Creo que va a durar bastante. La política económica de Estados Unidos está orientada a fortalecer su perfil exportador y eso requiere un dólar menos fuerte frente al resto de las monedas”, cerró.


