El mercado de ganado destinado al consumo interno atraviesa un escenario de oferta reducida, demanda sostenida y precios firmes, una combinación que viene caracterizando a las ferias en las últimas semanas. Matías Morales, responsable del Departamento de Hacienda Gorda de El Rodeo Consignataria, explicó en Valor Agregado que durante 2026 se observa una menor disponibilidad de animales respecto al año pasado, mientras los compradores continúan mostrando interés por la hacienda bien terminada.
“Este año se ve realmente una oferta un poco reducida en relación a lo que fue el año pasado”, señaló Morales. De acuerdo con los registros de la consignataria, la menor disponibilidad ya se hizo evidente durante el primer semestre y continúa marcando el ritmo del mercado. Sin embargo, esa retracción de la oferta encuentra del otro lado una demanda firme por parte de carniceros, factor que permite sostener las cotizaciones.
Otro elemento que empieza a distinguir a las ferias es la mayor calidad y peso de la hacienda comercializada. Morales explicó que clientes habituales están enviando animales con más kilos y un grado de terminación superior al observado en otros períodos. Las buenas condiciones forrajeras y la posibilidad de mantener el ganado durante más tiempo en los establecimientos están permitiendo que los productores no tengan la necesidad de desprenderse anticipadamente de animales incompletos.
“Estamos viendo hacienda con muchos más kilos, mucho mejor terminada y realmente de muy buena calidad, y eso también se refleja en los precios”, comentó. Como ejemplo, mencionó que durante la semana pasada ingresó desde el Chaco un lote de vacas de aproximadamente 500 kilos, que alcanzó valores cercanos a G. 19.000 por kilo vivo, llevando el valor individual de algunos animales prácticamente hasta los G. 10 millones.
En las referencias generales del mercado, Morales indicó que las vacas se ubican mayoritariamente entre G. 15.100 y G. 16.000 por kilo vivo, aunque los lotes destacados pueden alcanzar niveles sensiblemente superiores. La oferta de vaquillas es actualmente muy reducida y, cuando aparecen algunos ejemplares, los valores rondan los G. 17.500 por kilo vivo. Para los machos, dependiendo especialmente del peso y la terminación, las referencias se posicionan entre G. 17.500 y G. 18.000, con negocios que pueden llegar incluso hasta G. 18.500 por kilo vivo.
La reducción de la oferta guarda relación también con el proceso que atraviesa actualmente la ganadería paraguaya. La menor disponibilidad de hacienda, el buen escenario climático y una mayor intención de los productores de retener animales están permitiendo extender los ciclos de terminación. “La gente está reteniendo la hacienda para entregarla bien terminada. No se ve con la obligación o con el apuro de entregar hacienda a medio terminar; la vaca flaca este año prácticamente no hay”, afirmó Morales.
De mantenerse esta dinámica, el 2026 podría cerrar con una menor participación de animales en las ferias de consumo respecto al ejercicio anterior, aunque con un mercado respaldado por la firmeza de la demanda. En ese escenario, el volumen disponible continuará siendo uno de los factores determinantes para la formación de precios, especialmente si la necesidad de compra de carniceros permanece en los niveles actuales.
Hacia las próximas semanas, el clima aparece como una de las principales variables a seguir. Si bien las lluvias favorecen la disponibilidad de forraje y permiten al productor mantener la hacienda en el campo, un período de precipitaciones intensas también podría generar dificultades logísticas para movilizar los animales hasta los centros de comercialización. Para Morales, el panorama continúa siendo positivo: poca oferta, animales de mejor calidad y productores conformes con los valores obtenidos siguen configurando un escenario firme para el mercado de consumo interno.


