La fuerte corrección que registró el mercado del ganado gordo en Brasil durante las últimas semanas podría estar llegando a su fin. Esa es la visión del economista, productor y consignatario brasileño Fernando Petruzzi, quien consideró que, pese a las incertidumbres comerciales que enfrenta el principal exportador mundial de carne vacuna, los valores ya se ubican en niveles donde resulta difícil imaginar nuevas bajas significativas.
La lectura adquiere relevancia para Paraguay, ya que la evolución del mercado brasileño suele marcar el pulso de la competitividad regional y de los valores internacionales de la carne.
Durante una entrevista concedida al programa Valor Agregado de Uruguay, Petruzzi explicó que la presión bajista estuvo impulsada principalmente por dos factores: la interrupción temporal de las compras de China, tras completar el cupo anual previsto, y la incertidumbre respecto a una eventual suspensión de exportaciones hacia la Unión Europea.
“China hoy nos preocupa más porque representa cerca del 30% de nuestras exportaciones de carne. Europa paga muy bien, pero es un mercado que puede reacomodarse hacia otros destinos si fuera necesario”, afirmó.
No obstante, el operador brasileño sostuvo que ambos escenarios tienen posibilidades de resolverse en los próximos meses. En el caso de China, incluso mencionó que existen negociaciones para adelantar embarques correspondientes a las cuotas del próximo año y conversaciones vinculadas al nuevo estatus sanitario de Brasil como país libre de fiebre aftosa sin vacunación.
La industria presiona, pero la oferta sigue ajustada
Petruzzi señaló que, si bien los frigoríficos han utilizado el contexto internacional para presionar los valores de compra, la realidad del mercado muestra una oferta limitada de hacienda terminada.
“Los frigoríficos hablan del cierre de China y aprietan los precios, pero las escalas de faena siguen muy cortas. Hay más presión por estrategia comercial que por abundancia de ganado”, sostuvo.
Según explicó, el contraste es marcado entre el sur brasileño —donde el novillo de calidad mantiene una fuerte demanda y cotiza entre US$ 5,40 y US$ 5,50 por kilo carcasa, muy cerca de los valores uruguayos— y el centro del país, donde la mayor oferta llevó las referencias hasta los US$ 4,50 a US$ 4,60 por kilo; por debajo a los valores de Paraguay.
Para Petruzzi, la caída registrada en el centro de Brasil ya habría encontrado un límite. “No creemos que vaya a bajar mucho más. Ya cayó bastante y hoy estamos prácticamente en un piso de precios”, aseguró.
El analista argumentó que existen varios elementos que sostienen esa visión. Por un lado, la oferta de ganado continúa siendo relativamente reducida; por otro, se espera una menor faena de vacas durante el segundo semestre, lo que limitaría aún más la disponibilidad de animales para la industria.
A esto se suma una escasa oferta de ganado de corral y una limitada disponibilidad de animales provenientes de las praderas de invierno en el sur del país.
“No hay mucha oferta. Incluso hay plantas que están cerrando faena, más como una estrategia para presionar los precios que por falta de demanda. Ya hay mucha carne barata en el mercado y no creemos que el ganado tenga mucho más espacio para seguir bajando”, remarcó.


