El mercado interno uruguayo muestra una señal clara de creciente dependencia de la carne importada. Durante 2025, el 29% de la carne fresca consumida en el país fue de origen externo, y el 2026 comenzó con un fuerte aumento en los volúmenes importados.
De acuerdo al informe publicado por Faxcarne (World Beef Report – WBR), en enero ingresaron a Uruguay 3.607 toneladas de carne vacuna enfriada, a un valor medio de US$ 6.060 por tonelada, un volumen significativamente superior al del mismo mes del año anterior.
El dato no es menor si se lo observa en perspectiva anual. En 2025, Uruguay consumió 146.600 toneladas de carne vacuna, 3,4% más que en 2024. Ese crecimiento fue explicado fundamentalmente por el incremento de las importaciones, que aumentaron 17% anual hasta 43.000 toneladas, más que compensando la caída de 1,3% en la producción doméstica destinada al mercado interno, que totalizó 103.500 toneladas.
En otras palabras, prácticamente tres de cada diez kilos de carne fresca consumidos en Uruguay el año pasado fueron importados, una proporción que refleja un cambio estructural en el abastecimiento del mercado interno.
Según detalló Faxcarne, el 97% de la carne importada en enero provino de Brasil, consolidando al país vecino como proveedor casi excluyente del mercado uruguayo.
El incremento de los ingresos permitió contener el traslado al consumidor del aumento superior al 10% registrado en el precio del ganado a faena en el mercado interno.
“Hoy los precios se mantienen con la carne importada; por más que subió algo, eso fue compensado por la debilidad del dólar”, comentó a WBR Jorge López, principal de Abasto Santa Clara, la principal empresa importadora y comercializadora de carne en el mercado interno.
Sin embargo, los valores en Brasil continúan en ascenso. En enero los cortes del delantero ingresaron a un precio CIF de US$ 5.150-5.160 por tonelada, pero actualmente ya se ubican en torno a US$ 5.300, con negocios para marzo cerrándose en el eje de US$ 5.500 por tonelada, según indicó López al medio especializado.
El fuerte arranque de 2026 sugiere que la participación de carne importada podría mantenerse elevada durante el año, especialmente en un escenario donde el ganado a faena en Uruguay continúa en valores históricamente altos.
El comportamiento del tipo de cambio y la evolución del precio en Brasil serán variables determinantes para saber si la actual proporción —29% del consumo— se consolida o incluso aumenta.


