El remate de la cabaña La Cautiva Saité culminó con resultados destacados, logrando el 100% de colocación de los 55 caballos ofrecidos en pista, en una subasta realizada en Limpio, bajo el martillo de Ferusa Negocios y con transmisión vía Copa TV.
Para Juan Quevedo, propietario de la cabaña, uno de los datos salientes fue el fuerte interés previo: el 70% de los animales ya contaba con pre ofertas en las horas iniciales, consolidando un escenario comercial dinámico que se confirmó durante el desarrollo del remate.
Quevedo destacó que el remate se desarrolló con una base sólida desde el inicio, acompañada por una demanda activa que sostuvo los precios a lo largo de toda la subasta. “El mercado estuvo firme, con mucho interés y acompañamiento de la gente. Arrancamos con la base que buscábamos y se logró sostener”, señaló.
Asimismo, remarcó que la calidad de los animales, principalmente orientados al trabajo de campo, con buenos aplomos y estructura, fue un factor determinante en el resultado.
En términos de valores, los promedios alcanzados fueron los siguientes: padrillos montados de campo: G. 15.350.000; montados castrados: G. 10.520.000; yeguas con cría: G. 22.600.000; y yeguas sin cría (algunas preñadas): G. 17.550.000
Dentro de la oferta, los caballos castrados representaron el mayor volumen, concentrando entre el 65% y 70% del total comercializado, lo que reafirma su protagonismo dentro del mercado.
Quevedo vinculó directamente este buen momento con el contexto favorable del negocio ganadero. “El mercado de la hacienda está fuerte y eso repercute automáticamente en el caballo. La gente invierte más”, afirmó.
Más allá de los números del remate, Quevedo subrayó el crecimiento sostenido del caballo criollo en Paraguay, tanto en el ámbito productivo como recreativo.
En ese sentido, destacó una mayor profesionalización en el manejo, junto con el impulso de actividades funcionales y eventos que fomentan el uso y la valorización de la raza.
“El crecimiento viene siendo muy bueno. Hoy se combina el trabajo de campo con lo recreativo, y eso genera un entorno muy positivo para el caballo”, concluyó.


