La industria frigorífica paraguaya procesó menos bovinos en agosto de 2026 que un año atrás, pero logró compensar una parte importante de esa reducción con animales de mayor peso, según los datos oficiales de faena publicados por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
Durante agosto se procesaron 158.471 bovinos, frente a las 181.006 cabezas registradas en igual mes de 2025. Esto representó una disminución interanual de 12,4% en cantidad de animales.
Sin embargo, la caída en kilos producidos fue considerablemente menor. En agosto de 2025 la producción había alcanzado aproximadamente 44,37 millones de kilos, mientras que este año se ubicó en 41,75 millones de kilos, una reducción de solamente 5,9%.
La diferencia se explica por una mejora sustancial del peso promedio de las carcasas. En agosto de 2025 el promedio general se ubicaba alrededor de 245 kilos por animal, mientras que en agosto de 2026 avanzó hasta aproximadamente 263,5 kilos.
El incremento fue de unos 18,4 kilos por bovino, equivalente a una mejora cercana al 7,5% en un año.
La tendencia se observó en prácticamente todas las categorías. Los toros pasaron de un peso promedio aproximado de 267,6 kilos en agosto de 2025 a 280,9 kilos este año, mientras que los novillos avanzaron de 247,4 a 262,3 kilos.
En el caso de las vacas, el peso promedio pasó de aproximadamente 232,2 kilos a 242,2 kilos, mientras que las vaquillas mejoraron desde 214,2 hasta alrededor de 222 kilos por carcasa.
Además, los toros fueron la categoría con mayor peso promedio durante agosto, superando los 280 kilos y explicando buena parte de los kilos producidos por la industria. En total se procesaron 92.906 toros, que generaron más de 26 millones de kilos de carne en gancho.
La mejora en los pesos permitió amortiguar considerablemente la reducción de la faena. Mientras el número de animales cayó más de 12% en términos interanuales, la producción de kilos retrocedió menos de la mitad de esa proporción.
El dato cobra especial relevancia en un escenario de menor disponibilidad de hacienda para faena, ya que muestra una mayor producción individual por animal y una composición industrial orientada hacia categorías de mayor peso.


